El Congreso debate la ‘mini reforma de la Ley del Aborto’ del PP

No era la foto deseada en el Congreso de los Diputados pero si la provocada: se rompió la disciplina de voto en el PP, aunque nadie habla de fractura en sus filas. Los diputados conservadores Provida han escenificado con su negativa a votar la propuesta de su partido en uno de los incumplimientos electorales más flagrantes del PP en materia social para su electorado: tumbar la Ley Aído.

El debate en el Congreso ha tenido lugar en la recta final de la Legislatura, con cambio de ministro incluido, retirada de la ley y tramitación en forma de de proposición de ley. El PP, que no el Gobierno cuya ausencia ha sido absoluta durante el debate parlamentario, ha sacado adelante un jibarizado proyecto de modificación de la Ley del Aborto.

El cambio legislativo se concreta en la modificación de un sólo artículo, el que hace referencia al consentimiento paterno a las jóvenes de 16 años para la interrupción voluntaria del embarazo. En eso ha quedado el cambio de ley: a partir de ahora, las adolescentes necesitarán el permiso paterno.

Rechazo abierto en el Congreso de tres parlamentarios del PP

Una modificación que sabe a poco a los diputados José Eugenio Azpiroz, Lourdes Méndez y Javier Puente, quienes han manifestado por carta a sus compañeros de escaño que “resulta evidente lo razonable de la oposición a esta Proposición porque asume el derecho al aborto a plazos y resulta plenamente incoherente con lo que, hasta hoy al menos, han constituido los valores del proyecto político del Partido Popular”.

Un documento de cinco páginas que lleva por título ‘Coherencia’ y que también cuenta con la rúbrica de otros cinco senadores y que ha justificado la ruptura de la disciplina de voto en el seno del PP.

Con estos mimbres, el debate parlamentario en el Congreso resultó casi irrelevante. La oposición en bloque ha respondido que la modificación ni era pertinente ni oportuna, amén de otros calificativos decidados al grupo mayoritario.

El más escuchado ha sido el de “cobarde” dirigido al Gobierno por ausentarse de la cámara y huir del debate político con el resto de los grupos  seguido de numerosas alusiones al oportunismo electoral demostrado por Rajoy al traer al Parlamento una “mini reforma” de la ley del aborto para dar satisfacción a la Iglesia Católica y los movimientos Provida.

La toma en consideración de la proposición de ley pasó el filtro del Congreso de los Diputados con el voto a favor de los diputados populares, salvo los tres díscolos, UPN y los parlamentarios de Unió Democrática.