El cabo Soria murió por errores del ejército israelí

El cabo Francisco Javier Soria Toledo que falleció el pasado mes de enero en el Líbano, murió a causa de varios errores del Ejercito Israelí, entre ellos no mantener la distancia de seguridad, según ha confirmado hoy el ministro de Defensa Pedro Morenés en el Congreso.

No se respetó la distancia de seguridad mínima

Conclusiones, que ha expuesto el ministro, de las investigaciones que comenzaron tras la muerte del cabo Soria y de las que también se desprende que al menos nueve de los 118 proyectiles que lanzó Israel ese día se desviaron porque los artilleros no disponían de ningún método para observar donde caían los impactos, y por tanto carecían de visibilidad para efectuar correctamente el tiro.

Otro de los errores del Ejército de Israel fue no tener previsto un alzado de las instalaciones de FINUL (Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano), y por tanto no tener planificado el tiro. El cabo Soria se encontraba en una torre de observación de diez metros de altura.

Además, los artilleros israelíes tampoco tenían el boletín meteorológico, por lo que tampoco pudieron calcular con exactitud los problemas que podían surgir por el viento, que en ese momento soplaba a unos 45 kilómetros por hora. El ministro Morenés ha explicado que éstas condiciones meteorológicas podían provocar variaciones en el tiro de más de 300 metros de distancia.

El Ejército de Israel no tenía intencionalidad de paralizar la misión de la ONU

El ministro ha aclarado también que el Ejército de Israel no tenía ningún tipo de intencionalidad de paralizar la misión de la ONU, ya que sus acciones ese día se debían a una respuesta a un ataque previo de Hezbolá.

Israel por su parte reconoce la responsabilidad por el impacto y describe punto por punto cuales fueron los errores que llevaron al fatal desenlace, así lo asegura el ministro Morenés.