Para crear una empresa en España…

Para crear una empresa en este país no solo hace falta una idea y dinero para invertir, también se necesitan grandes dosis de paciencia para hacer frente a todos y cada uno de los trámites que supone formar una sociedad.

¿Qué sociedad montamos?

Para empezar, hemos de determinar eso. Qué clase de sociedad vamos a constituir, sabiendo que  montar una sociedad laboral o una sociedad corporativa será mucho más complicado que montar una sociedad civil o una comunidad de bienes. Para elegir el tipo de sociedad que nos conviene, tenemos que tener en cuenta varios factores. Uno de ellos es el número de personas que constituyen la sociedad.  Es posible constituir una sociedad anónima, limitada o limitada nueva empresa, con un sólo socio mientras que para el resto de sociedades, necesitaremos al menos dos.

Otro factor a tener en cuenta es qué necesidades económicas tiene nuestro proyecto.  En un principio las sociedades más baratas de constituir son las civiles porque no es necesaria su inscripción en el Registro Mercantil luego tampoco hay que registrarlas ante notario y exigen capital inicial mínimo. Sin embargo, la Sociedad Limitada, la Anónima, las Sociedades Laborales y las Cooperativas de Trabajo exigen escritura notarial y un capital mínimo para arrancar. El desembolso inicial puede compensarse en estos casos si se limita la responsabilidad a ese capital protegiendo nuestro patrimonio personal.

Una diferencia clave entre unas sociedades y otras es el tipo de tributación al que están sometidas. Se hace a través del IRPF el caso de autónomos, sociedades civiles y comunidades de bienes, o bien a través del Impuesto de Sociedades en el resto de sociedades. En el IRPF se aplica un tipo impositivo progresivo que sube a la par que  los beneficios. En el Impuesto de Sociedades se aplica un tipo fijo, alrededor normalmente del 30% y el 25% para empresas de reducida dimensión (con una cifra de negocios inferior a 10 millones de euros). A medida que se elevan los ingresos suele interesar más la tributación por el Impuesto de Sociedades.

Pues bien, una vez has elegido que tipo de Sociedad vas a constituir necesitas hacer una serie de tramites obligatorios.

Comienza la maratón de trámites

Vamos a contar en qué consiste  la Sociedad civil, ya que es en teoría la más sencilla de montar, y para contaros todas y cada una de ellas necesitaríamos que os despidieseis de familiares y amigos por una temporada. Pero aún siendo la más sencilla tiene lo suyo.  Debes saber que primero has de redactar un contrato público o privado. La escritura debe ser obligatoriamente pública si se aportan bienes inmuebles. Este contrato es necesario presentarlo en Hacienda para obtener el NIF de la sociedad. No hace falta ir al Registro Mercantil. Después, nos tocará liquidar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que grava la constitución, aumento de capital, fusión, transformación o disolución de una sociedad. Se paga un 1% del capital inicial que se establezca en el contrato.  Para hacerlo habrá que ir a la Consejería de Hacienda de la comunidad autónoma correspondiente (pidiendo cita previa, si no puedes envejecer allí) y presentar el Impreso modelo 600, el contrato de constitución y la fotocopia del CIF provisional.

Tienes 30 días hábiles para hacer esto desde la emisión de la escritura,

Llega el momento de ir a Hacienda, hay que solicitar el CIF. El CIF es una manera de identificar fiscalmente a la empresa, un autónomo usaría su NIF, pero en el caso de las empresas, se da este código distintivo. En primer lugar se da uno provisional que ha de canjearse en seis meses. De nuevo, consulta si en tu comunidad autónoma puedes pedir cita previa para este trámite, y si la respuesta es no, pues nada, llévate unos sudokus y tal.  Hay que ir a  la Delegación de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria correspondiente al domicilio fiscal de la sociedad. No te dejes en casa el impreso modelo 036,  el original y la copia simple de la Escritura Pública o del Contrato de Constitución, la fotocopia del NIF del solicitante que ha de ser uno de los socios, y la liquidación del Impuesto de Transmisiones que has pagado ya anteriormente. Más que nada porque los necesitarás y seguro que como emprendedor, no puedes permitirte perder otro día.

Toca pagar otro impuesto, ahora vamos a por el alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Se trata deun impuesto de caracter local que grava el ejercicio de actividades empresariales, profesionales o artísticas. Es de caracter obligatorio para toda sociedad, empresario o profesional. Hay que presentar un alta por cada actividad que la empresa vaya a ejercer. Desde el 1 de enero de 2003, están exentos del pago de este impuesto, las personas físicas, las sociedades civiles y sociedades mercantiles, que tengan un importe neto de la cifra de negocios inferior a 1.000.000 de euros.

De nuevo acudiremos a la Delegación Estatal de la Administración Tributaria del lugar en el que se ejerza la actividad empresarial. Allí, presentaremos un modelo de impreso u otro en función de si hay que pagar o no. En el caso de estar exento de pago se cumplimenta el modelo 036 de Declaración Censal. Si no, hay que ir con el modelo 840, el NIF para el empresario individual, el CIF en el caso de las sociedades y el NIF para el apoderado. Tenemos un mes para este trámite desde que comenzamos la constitución. Este trámite conllevará unos gastos que dependen de la actividad que se vaya a realizar.

Ya casi estamos, pero aun nos quedan pasos por cumplimentar con Hacienda. Toca el turno de la Declaración Censal. Es la declaración de comienzo, modificación o cese de actividad, que tienen que presentar a efectos fiscales los empresarios, los profesionales y otros obligados tributarios. En el caso de las Sociedades Civiles y Comunidades de Bienes, la entidad tiene que presentar un único modelo 036 de declaración incial de alta, en el que figurarán  el nombre de los socios o partícipes. Cada uno de ellos deberá presentar una declaración censal para comunicar las obligaciones tributarias que se deriven de su condición de miembro de tales entidades. Además del Modelo 036 hay que presentar el alta en el IAE, antes de que comience la actividad empresarial.

Ahora damos paso al alta y afiliación en el régimen de autónomos. Es un paso que deben dar los autónomos y también los trabajadores de las Sociedades Civiles que dependiendo del caso han de darse de alta en este régimen o en el general. Si te toca darte de alta en este régimen tendrás que acudir a tu tesorería de la Seguridad Social correspondiente y presentar el documento de afiliación, el parte de alta de asistencia sanitaria, el alta de cotización, atención, cuatriplicado, la fotocopia del alta del IAE, la fotocopia del CIF y el certificado del colegio correspondiente si se trata de una actividad colegiada. Todo esto  en los 30 días naturales que siguen a la actividad empresarial.

Si vamos a contratar trabajadores tendremos que solicitar el número de patronal. Para ello necesitaremos acudir a la tesorería de la Seguridad Social de nuevo y presentar el impreso de inscripción de empresas por triplicado, el DNI del titular de la empresa o la copia de la escritura de constitución, el contrato de asociación o mutua de accidentes de trabajo, hay que  hacer constar el sector laboral de la empresa, los impresos de alta del trabajador contratado y alta en el IAE.

Si se va abrir un nuevo centro de trabajo, también hay que cumplimentar una serie de trámites. Hay que ir a la Dirección Provincial de Trabajo, Seguridad Social y Asuntos Sociales a presentar el modelo oficial por cuadruplicado con los datos de la empresa, datos del centro de trabajo, datos de la plantilla, datos de la actividad que se desarrolla en los 30 días siguientes al inicio de la actividad empresarial.

Por último debemos solicitar el libro de visitas, para que cada vez que se realice una inspección de trabajo se extienda en él una diligencia.

Esto sería suficiente para montar una Sociedad Civil en caso de no tener que abrir un local, o hacer una reforma…porque si ese fuera tu caso aun te quedarían ciertos obstáculos que salvar con tu ayuntamiento, como solicitar la licencia de apertura, o la licencia de obras. ¡Ánimo!