Planeaban grabar una ejecución en España

Planeaban realizar un secuestro y grabar la ejecución de la víctima. Así se desprende de las grabaciones realizadas a los presuntos ‘yihadistas’ detenidos el pasado miércoles en Barcelona. La célula desarticulada, autodenominada,Fraternidad Islámica para la Predicación de la Yihad, tenía la intención de demostrar que las acciones terroristas cometidas en Irak y Siria también se podían llevar a cabo en España.

Además, según los datos recogidos en la investigación pretendían secuestrar a la directora de una entidad financiera de Cataluña para lograr recursos económicos. Los detenidos tenían en su poder una granada en perfecto estado, armas de fuego y cuchillos de grandes dimensiones.

La investigación, desarrollada durante un año por la policía catalana, ha permitido saber que la red desarticulada tenía entre sus actividades principales la captación y el reclutamiento de yihadistas para enrolarse al Estado Islámico. Al no conseguirlo, centraron sus acciones en cometer atentados en territorio nacional, aunque sus planes todavía se encontraban en fase embrionaria.

En este sentido habían realizado visitas y seguimientos para cometer posibles atentados en el Parlamento de Cataluña, las comisarías de los Mossos d’Esquadra de Barcelona y Sabadell y el Hotel Plaza de la capital catalana.  El grupo, liderado por un hombre que se hacía llamar ‘Alí, el peluquero’, había tomado fotografías de edificios públicos y privados desde diferentes ángulos.

Además, sus miembros contaban con manuales manuscritos sobre la mezcla de sustancias químicas que sirvieran para fabricar explosivos y, para ello, se habían provisto de azufre y nitrato potásico.

Un modus operandi de la célula inédito en España

La célula también había fabricado un logo con la imagen de una metralleta y de un machete, y había intentado enviar, a través de un contacto en Siria, a tres voluntarios para que se enrolaran en el Estado Islámico. Sin embargo, los reclutados fueron detenidos en Bulgaria.

La ‘operación Caronte’, considerada por fuentes de la Audiencia Nacional como la más importante que se ha desarrollado en España contra el terrorismo yihadista, ha sido llevada a cabo por los Mossos d’Esquadra bajo la dirección del juez Santiago Pedraz y las fiscales Dolores Delgado y Blanca Rodríguez.

Se distingue de las anteriores, según las citadas fuentes fiscales, por el hecho de que, aunque la célula tenía una actividad todavía incipiente, había llevado a cabo actos concretos, como vigilancias o el acopio de armas y sustancias para fabricar explosivos, con la idea de atentar en España, algo hasta ahora inédito en nuestro país.