Llega a CaixaForum el antiguo Egipto

El antiguo Egipto llega a Madrid de la mano de La Fundación la Caixa y el Museo del Louvre. La exposición Animales y Faraones muestra esfinges, estatuas, vasos, acuarelas, murales, sarcófagos, cofres y momias que traen la cultura y todo el misticismo que rodea la atracción que sentían los egipcios por los animales.

CaixaForum Madrid recoge 430 piezas que plasman la cultura faraónica y la creencia de los animales como manifestaciones divinas en la Tierra. La mayor parte de estas piezas provienen del Louvre, pero también hay piezas del Egipci de Barcelona, del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid y del de Ciéncies Naturals de Barcelona, entre otros.

Veremos objetos de su vida cotidiana vinculados al pensamiento religioso, artístico y simbólico en donde los animales tienen una presencia omnipresente. Destacan en la exposición unas esculturas de babuinos en la base del obelisco del templo de Luxor que fueron regalados a Francia o estatuas de la Esfinge de Acoris. También sobresalen 14 ejemplares de momias de diversos animales (gatos, perros, corderos, ibis, halcones, peces, cocodrilos y serpientes).

Un montaje espectacular que nos enseña las características de una cultura en donde cada dios venía representado por un animal. El más reproducido es el gato, que al contrario del concepto que muchos tienen de este felino, representaba la felicidad y armonía y era simbolismo de la diosa Bastet. En el lado opuesto las serpientes, animal temido y respetado.

Animales y Faraones explica la relación que existía entre los hombres del antiguo Egipto y los animales. Su relación con ellos se movía por el temor y al mismo tiempo por la admiración esto se refleja en su cultura y en las representaciones artísticas. La diversidad de la fauna del Nilo inspiraba a los artistas.

Nueve ámbitos estructuran el recorrido y reflejan su relación con los animales. Compañeros de su vida cotidiana que servían como medio de transporte y se encontraban presentes en ritos funerarios y religiosos.

La exposición, a cargo de la comisaria Hélène Guichard, jefa de conservación del Departamento del Antiguo Egipto en el Museo del Louvre, estará abierta en Madrid hasta el 23 de agosto.