Las cuentas de Eldorado español en Latinoamérica

 

Dinero llama a dinero, dicen, y Latinoamérica se ha convertido a lo largo de la década en el gran laboratorio para las empresas españolas, que han logrado vadear con más que éxito la crisis económica, invirtiendo en el continente. Tanto, que las empresas españolas generan una facturación conjunta de más de 100.000 millones de euros y cuentan con 2,5 billones de activos.

Abundancia de recursos naturales y carencias de infraestructuras, han supuesto la puerta de entrada a las inversiones españolas que han tenido un rápido efecto: crecimiento económico.

Al calor de esa inyección económica se ha producido el efecto dominó esperado: las economías locales crecen y se produce un aumento del consumo, lo que se traduce a la vez en una mayor atracción para seguir invirtiendo en áreas como el de servicios, las infraestructuras (aeropuertos, puertos, telecomunicaciones, autopistas, etc.) y las denominadas infraestructuras denominadas sociales (las que tienen que ver con la salud)».

Uno de cada tres euros se invierten en Latinoamérica

Con estos ingredientes, no es de extrañar que Latinoamérica sea una prioridad para España en todos los órdenes y sobre todo en el aspecto económico. Una tercera parte de las inversiones españolas en el exterior tienen como destino países latinoamericanos.

Y la tendencia no parece que vaya a parar. Según el VII Informe Panorama de la Inversión Española en Latinoamérica’ de IE Business School, el 89% de las grandes empresas españolas prevé un crecimiento de su facturación en el continente en los próximos 3 años.

Traducido en cifras  de la Cepal, quiere decir que si el stock de inversión española en el exterior según los últimos datos hechos públicos se acercó a los 400.000 millones de euros, cerca de 150.000 tienen como destino países de Latinoamérica ( el 35,4% del total).

Esta cifra representa a todo el PIB de Ecuador y es bastante superior que el de Guatemala, Bolivia, Uruguay o Panamá. Somos el segundo país en destinar recursos a esa zona del planeta después de los Estados Unidos.

España es el  principal inversor en países como Perú y Argentina, el segundo inversor en Brasil, Chile, México y Costa Rica y el tercer país en Colombia, Guatemala, República Dominicana y Bolivia.

Volumen de inversión, por países y sectores de actividad

Por países y volumen de inversión, Brasil es el destino preferente del dinero de las empresas españolas, y no solo en Latinoamérica sino en todo el mundo, acaparando más del 50% de los recursos invertidos en la zona. El segundo país es México, con el 18,78% del total y Argentina el tercero en términos de stock de inversiones.

La tendencia para los próximos años, según el informe de IES,  subraya que México, Brasil y Colombia y Perú seguirán siendo objeto de deseo de los departamentos de estrategia de las empresas españolas. Bolivia y Ecuador recuperan posiciones perdidas en años pasados.

En relación a los sectores, la inversión española presenta un grado notable de diversificación; aunque destaca el financiero, que supone un 33% del total y cuya presencia es especialmente significativa en México y Brasil. En segundo lugar está el sector de telecomunicaciones, con un 15,3% de la inversión total, mientras que en tercer lugar se encuentra el sector de las llamadas “utilities” relacionadas con la distribución de energía, que representa 10,4% de la inversión total.

Como curiosidad se observan dos elementos novedosos. Por primera vez se están instalando Centros de Investigación y Desarrollo ( México, Chile, Panamá o Brasil), lo que aportará un potencial de innovación tecnológica en la zona. Y la segunda, que al calor de las firmas del Ibex 35, las pymes españolas, sobre todo tecnológicas, comienzan a invertir en el continente.

Las empresas españolas han saneado sus cuentas con los beneficios obtenidos en Latinoamérica

Según el informe ‘La aportación de las empresas españolas a las economías de Latinoamérica: un balance‘, elaborado por el Instituto de Estudios Fiscales (IEF), el efecto ha sido de ida y vuelta, ya que junto a la creación de riqueza en los países de destino, las cuentas de resultados de las empresas inversoras  han conseguido amortiguar los efectos de la crisis en el mercado español.

Los beneficios netos generados por la inversión han sido de 65.000 millones de euros entre 2007 y 2011, los peores años de la crisis económica en España». Los beneficios han crecido en una media del 16% anuales.

El 85% de esos números negros provinieron de cuatro países: Argentina, Brasil, Chile y México. Telefónica o el banco Santander obtienen la mitad de sus ingresos de Latinoamérica.

Las empresas españolas motor de la riqueza y creación de puestos de trabajo en Latinoamérica

Globalmente, se puede considerar la inversión española en Latinoamérica como uno de los motores del crecimiento y generación de riqueza. Gracias a este volumen inversor se ha dado un impulso a la clase media en los países receptores, lo que ha su vez a servido de impulso a otro tipo de empresas de bienes y servicios.

Aproximadamente, gracias al tipo de inversión realizado, se han creado en todo el continente cerca de 700.000 empleos directos en lo que llevamos de milenio (con un crecimientos anuales superiores al 7,5%).

En este sentido y por sectores, el Informe del IEF destaca los 300.000 empleos que suman las actividades relacionadas con los servicios financieros y de seguros – al calor básicamente de la expansión de las entidades financieras, como Santander o BBVA– ,y las actividades administrativas. El segundo lugar en el ránking lo ocupa las inversiones en hostelería y ocio, con más de 150.000 empleos creados.

Sombras y lagunas

Pero no todo son alegrías para el inversor español en Latinoamérica. Desde hace dos años, la crisis amenaza a algunos países del continente y eso ha provocado, de manera global, una caída de la inversión en un 23%, según los datos de Cepal en su último informe La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe.

Según este organismo, este descenso se debe la ausencia de grandes adquisiciones empresariales durante el primer semestre de 2014 y al enfriamiento de las inversiones en minería por la caída de los precios de los metales en general.

Si se analizara por países Argentina, fruto del proceso de nacionalización de YPF, ha padecido una desinversión española de 55 millones de dólares, y Venezuela, fruto de su inestabilidad política suponen el ‘garbanzo negro’ actual.

Por el contrario, en Chile, siempre según las previsiones de Cepal, es posible que como consecuencia de la adquisición de la empresa de energía CGE por parte de Gas Natural de España en 3.285 millones de dólares se produzca un aumento del flujo de inversión en el país.

Pero el renglón de ingresos para las empresas españolas no solo viene de la mano de la presencia física en la región, la exportación debiera de ser la gran apuesta. Pero esa balanza comercial sigue siendo una asignatura pendiente. España y Latinoamérica siguen muy lejos de alcanzar su potencial en materia de comercio.