Las pequeñas mentiras de Laura Balagué

Uno de los pequeños placeres que reservan las vacaciones es la posibilidad de sumergirse en la lectura de uno o varios libros. Y en lugar de acudir a los stand de los más vendidos de las librerías, ¿por qué no investigar en otros lugares de los anaqueles? Irispress les propone indagar en las claves de un asesinato en San Sebastián, una ciudad poco habitual de tramas literarias.

El asesinato de una mujer en una peletería en San Sebastián permite a la inspectora Carmen Arregui descubrir en el complejo entramado de relaciones de la alta sociedad donostiarra en una ciudad inversal y lluviosa.

Las pequeñas mentiras“, una propuesta de la escritora novel Laura Balagué, profesional de la enfermería y vocacional de la literatura, que irrumpe en el parnaso con las mujeres como protagonistas de su obra.

Algo que entiende como natural, “como mujer me costaría mucho meterme en la mente de un hombre y en sus mecanismos a la hora de tomar decisiones” y que, además, hará más sugestiva la lectura a las mujeres, que son las que más consumen este género literario.

 

Balagué considera que obsesionarse con el éxito es un error, prefiere tomárselo como algo que “la divierte”

Aunque confiese que lo suyo es la enfermería y que la literatura tan solo represente una vía de escape, la novela promete tener secuelas y ya trabaja en una segunda entrega, también ambientada en San Sebastián, pero en esta ocasión con el Festival Internacional de Cine como protagonista.

Balagué no cree que en la literatura exista una clave que garantice el éxito, y prefiere tomarse este su segundo oficio como algo que la divierte. Porque, según cuenta,” lo importante a la hora de escribir no es obsesionarse con el éxito, sino encontrar un motivo de distracción y superación”.

En cualquier caso, Balagué no se ha planteado cambiar de profesión. “Por las horas invertidas en mi trabajo” me considero más enfermera que escritora y “me gusta mi profesión”, afirma cuando es preguntada por su futuro a corto plazo.

Ella y “Las pequeñas mentiras”, ya se han topado con el éxito, no obstante, en forma de Premio La Trama. Un certamen que organiza el gobierno de Aragón.

Las pequeñas mentiras de esta  barcelonesa afincada en San Sebastián desde 1982 y enfermera de un centro de Atención Primaria es una alternativa al tedio vacacional.