A las 20:30, todos a dos velas

De 20,30 a 21,30 el mundo está llamado a apagar las luces y a encender las velas. Un año más, 60 minutos sin luz artificial para frenar con un acto simbólico el calentamiento global. Convocado por la asociación natural WWF y bajo el genérico La hora del Planeta, gobiernos, empresas y ciudadanos están llamados a esta llamada en defensa del medioambiente.

Según la organización, esta hora a la luz de las velas y sin consumir energía eléctrica, es la campaña de movilización y participación ciudadana más importante que tiene lugar en el planeta en defensa de los recursos naturales que cada día se van esquilmando.

Miles de instituciones públicas -gobiernos, ayuntamientos, empresas… ya han anunciado que secundarán este sábado la convocatoria y apagarán las luces que alumbran monumentos, sedes instutcionales y otro tipo de organismos en todo el mundo. Pero la campaña también va dirigida a los ciudadanos, quien pueden aportar con el gesto de apagar las luces y encender unas velas su pequeña contribución a hacer un mundo más sostenible.

WWF resalta que la edición de 2015 resulta especialmente significativa en la lucha contra el cambio climático, ya que La hora del planeta, coincide con la celebración en diciembre de una cumbre internacional donde los gobiernos de todo el mundo se enfrentan al reto de aprobar un acuerdo a favor del clima.

Activistas velas en mano

“Queremos que todos, individuos, empresas, ayuntamientos y centros educativos, apuesten por ser más eficientes y autosuficientes en el uso de la energía y promuevan las energías limpias para lograr, de esta manera, reducir el nivel de emisiones de C02 del planeta”, afirman desde WWF.

Por ello piden a todo el mundo que además de secundar la iniciativa y sustituir la electricidad por medios naturales, como son las velas, usen su imaginación, se conviertan en activistas a favor del planeta y difundan “la campaña entre seguidores y anímales a hacer lo mismo. Cuantos más seamos, más fuerte se oirá nuestra voz.”

En 2014, más de 7.000 ciudades de 150 países apagaron las luces de sus principales monumentos y edificios emblemáticos, enviando así un claro mensaje: los pequeños gestos pueden generar grandes cambios.