Las hipótesis del siniestro: ¿Suicidio, atentado, accidente?

El accidente aéreo del vuelo GWI9525 está empezando a envolverse en un halo de misterio, como el que ha envuelto a los últimos accidentes aéreos de los que hemos sido testigos en los pasados meses. Han pasado tres días desde que tuvo lugar el accidente y no tenemos una primera hipótesis oficial de lo que pudo suceder, pese a que tres gobiernos europeos (hecho sin precedentes) trabajan unidos para llegar al fondo de la cuestión.

La caja negra recuperada ayer ha revelado que el piloto abandonó la cabina y que no pudo volver a entrar pese a que aporreó la puerta y a punto estuvo de echarla abajo. Por ello hay varias hipótesis oficiosas que comienzan a manejarse y que incluso algunos periódicos alemanes se han atrevido a publicar.

La primera de ellas es un posible suicidio del copiloto, que se convirtiera pues, en un asesinato múltiple. Puede que decidiera acabar con su vida llevándose por delante al resto del pasaje. Esta hipótesis es difícil de confirmar porque nada sabemos de él. Tras tres días, no se han dado a conocer las identidades de la tripulación, algo extraño si tenemos en cuenta que es la información más sencilla de obtener. ¿Por qué no sabemos quienes tripulaban el avión?

Otra de las hipótesis no oficiales que se empiezaban a manejar es que el copiloto sufriera un infarto, un desvanecimiento o algún tipo de problema de salud, pero se ha descartado al comprobarse que el cpiloto bloqueó desde dentro el código de seguridad que hubiera permitido al piloto acceder a la cabina en un caso de esas características.

La hipótesis que nadie querría confirmar es la de un atentado terrorista. De nuevo ponemos el foco en que no sabemos quienes tripulaban ese avión. Uno de los argumentos que sustentan esta teoría es el estado en el que quedó el avión tras estrellarse. Esta hipótesis fue sugerida ya por Rémy Jouty, el responsable de la Oficina de Investigación de Accidentes, ya que si el avión estaba siendo  manejado por los pilotos durante el descenso, la trayectoria que siguió la nave no pudo producirse de manera involuntaria. El New York Times recogía esta hipótesis y la comparecencia de Rémy Jouty no desmintió que esto fuera plausible.

Por último no podemos ni debemos descartar que este suceso fuera, en efecto, un accidente, que una despresurización de la cabina impidiera a los pasajeros mandar algún sms o whatsapp durante los 7 minutos en los que estuvo cayendo hasta estrellarse.

Muchas incógnitas por resolver, tres gobiernos volcados en la investigación y ninguna información sobre la tripulación el avión de Germanwings estrellado el martes en los Alpes franceses.