Los pilotos explican los diferentes procesos para acceder a la cabina

Andreas Lubitz, el copiloto del avión de Germanwings en el que han muerto 150 personas, se negó a abrir la puerta de la cabina al piloto una vez que salió con la «intención de destruir el avión».

La tragedia de Germanwings pone de nuevo el foco en el sistema de bloqueo de puertas de las cabinas de los aviones. Desde los atentados del 11 de septiembre en Nueva York las medidas de seguridad en torno a las puertas de la cabina de los aviones han aumentado exponencialmente.

El objetivo es precisamente evitar que alguien extraño a la tripulación pueda acceder a los mandos del aparato. Para ello, las puertas del modelo de avión implicado en el accidente, un Airbus A320, cuenta con hasta tres sistemas para abrir y cerrar las puertas, según el diario The Guardian, que cita un manual usado por los aviones de la aerolínea Royal Jordanian:

– En cualquier caso, las puertas pueden ser abiertas desde dentro de la cabina por los pilotos.

– Además, pueden ser abiertas por otros miembros de la tripulación desde fuera de la cabina introduciendo un código. Los pilotos pueden desde dentro anular manualmente código para mantener la puerta cerrada durante cinco minutos.

– «En caso de fallo eléctrico, la puerta se desbloquea automáticamente, pero permanece cerrada», según el manual del avión. La puerta está equipada con un sistema de apertura manual, no eléctrico, pero es sólo accesible desde dentro.

Tras los atentados del 11-S no sólo se reforzaron estos sistemas de seguridad sino que muchas compañías incluyeron protocolos de seguridad para tener controlado en todo momento al pasaje y evitar que nadie entre en la cabina.

No obstante, estos protocolos varían ampliamente de una compañía a otra. En algunas aerolíneas se estipula que cada vez que un piloto tiene que dejar la cabina, un miembro de la tripulación tiene que ocupar su puesto, para asegurar que en todo momento hay dos personas en la cabina.