De la banca tradicional a la nueva banca

Desde tiempos inmemoriales la banca no ha tenido buena imagen. Tener los bolis atados con una cadena no ha ayudado, los escándalos como el de las preferentes, las tarjetas black de Bankia, por poner un ejemplo, los abusivos intereses, o las  comisiones hasta por dar los buenos días, tampoco.

Los gurús financieros del siglo XXI y sobre todo, las empresas de marketing y comunicación, se han dado cuenta de que para revitalizar el sector necesitaban un cambio de imagen, hacerlos más cercanos a los clientes. Y eso, no se consigue regalando vajillas sino ofreciendo más facilidades, estableciendo canales de comunicación muy directos a través de las nuevas tecnologías e internet, usando un lenguaje sencillo, próximo a la jerga de la calle y alejándose del concepto de empresa que únicamente espera lograr beneficios a costa de los ahorradores de siempre.

Por ello, existen una serie de bancos que han comenzado su andadura sentando unas nuevas bases, invirtiendo en proyectos sostenibles, ecológicos, en empresas emergentes, apoyando a los emprendedores y ofreciendo un servicio distinto, aunque su esencia, siga siendo la de un banco. Pero esto no es un concepto nuevo, es una apuesta que desde hace muchos años viene desarrollando Caixabank, que a través de su Fundación y de sus productos financieros siempre ha apostado por este tipo de proyectos, con su “Obra social” en la que desde los más jóvenes hasta los más mayores encuentran soluciones adaptadas a sus necesidades. Caixabank promueve La hora del planeta, se mueve en los ambientes de la cultura y apuesta por programas de voluntariado y la lucha contra la exclusión social. Con la imagen de un banco tradicional, La Caixa viene desde hace años desarrollando una banca new age.

Es también el caso del  Triodos Bank, que comenzó su actividad en 1980 en los Países Bajos y que se ha expandido por Europa haciendo gala de una filosofía muy de la zona de la que proviene. Se llaman a sí mismos “El banco del sentido común”, por su manera de acercarse a la clientela y por hacer un estilo de banca que ellos denominan como “ética”. Triodos Bank obtuvo un beneficio de 30, 1 millones de euros en Europa en 2014. En España, el pasado ejercicio se cerró con un aumento del 15% del crecimiento y los depósitos de la clientela aumentaron en 17 puntos porcentuales.  Por poner un ejemplo, su hipoteca, uno de sus productos estrella, es la primera hipoteca que tiene en cuenta la calificación energética de las viviendas, premiando a las más eficientes con un menor tipo de interés.  Es también la línea que sigue el alemán GLS Bank, invertir en productos sociales, iniciativas sostenibles y un estilo directo y sencillo a la hora de comunicarse con el cliente. Es el estilo que ha querido importar en España el Evo Banco, con menor fortuna.

La entidad ha tenido que ser absorbida por el fondo de inversiones americano Apollo, que lleva meses inyectando dinero a Evo para paliar los 51,2 millones de euros en pérdidas que acumuló en los primeros 9 meses de 2014, la última transferencia ha sido de 75 millones de euros, con los que se espera remontar y reflotar un modelo de banco que está funcionando en el continente y que solo tiene que consolidarse. Evo Banco no se rinde y  la línea comunicativa y la filosofía que proyecta va en el sentido que desde hace algunos años marcan los bancos europeos con vocación de amables, que se está exportando al resto de Europa, y que está influyendo en la banca tradicional, sobre todo en el establecimiento de nuevos canales de comunicación y en ofrecer facilidades y soluciones a pequeños y grandes empresarios desde el punto de vista de la ética y la nueva pasión por lo “eco-friendly” pero también con sus programas sociales.