Estado Islámico sigue en guerra ‘con las piedras’ y destruye Nimrud

 

Estado Islámico destruye parte de la ciudad asiria de Nimrud, un enclave arqueológico a unos 30 kilómetros de Mosul (territorio controlado por los yihadistas radicales) y declarada patrimonio artístico de la Humanidad en 1985.

En un nuevo gesto de desprecio por cualquier cultura que no sea la suya un grupo de milicianos del grupo yihadista radicales han utilizado maquinaria de demolición para destruir importantes zonas de la ciudad asiria de  Nimrud, de 3.000 años de antigüedad.

Según arqueólogos citados por la televisión Al Yazira los terroristas islámicos “llegaron a mediodía -del jueves- con un buldócer y comenzaron a destruir el palacio”. Asimismo, la teleivisón qatarí informa que varias estatuas y las puertas del palacio de Asurnasirpal II han sido destruidas.

 

Nimrud fue la capital de Asunasirpal II

La ciudad, ubicada a unos 30 kilómetros de Mosul, fue fundada por el rey Salmanasar I en el siglo XIII antes de Cristo, aunque no fue este rey, sino Asurnasirpal II quien decidió posteriormente construir allí su nueva capital. El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Iraq ha condenado la destrucción perpetrada por el grupo yihadista en Nimrud, recalcando que “el Estado Islámico continúa desafiando al mundo”.

El Fondo Mundial para los Monumentos había incluido Nimrud en su lista de lugares amenazados en 2002 debido a la acción de los elementos y la falta de seguridad en la zona, lo que había provocado que fuera saqueada en numerosas ocasiones.

Los yihadistas amenazaron con destruir Nimrud la semana pasada tras irrumpir en un museo de Mosul y destrozar múltiples estatuas y se cree que entre sus próximos objetivos podría estar la ciudad parta de Hatra, inscrita como Patrimonio de la Humanidad en 1985.

De momento, el aparato propagandístico de Estado Islámico no ha difundido imágenes de la destrucción de Nimrud, pero no se desacarta que en breve ‘nos obsequie’ con un vídeo donde se recoja este nuevo acto de barbarie.