Ganemos Madrid: política naif frente a política-aparato

 

Del «No nos representan» al «Ganemos Madrid será lo que la gente quiere que seamos», es la distancia que separa a ese grito coreado en las asambleas del 15M en la Puerta del Sol al proyecto constituyente de Ganemos Madrid. Un camino recorrido cruzado por dos procesos electorales que han servido para visualizar que algo ha cambiado en el patio trasero de la política de nuestro país.

Cualquiera de los portavoces de la Plataforma Ganemos Madrid confirma que ese cambio se comenzó a hacer patente en la movilizaciones ciudadanas y que ha cristalizado en la irrupción de nuevos partidos políticos como Podemos o Movimiento en Red y en plataformas ciudadanas encuadradas genéricamente bajo la nomenclatura de Ganemos.

Aún así y animados por la transversalidad de su propuestas, apuestan por un espacio de convivencia donde cohabite una auténtica sopa de letras de partidos, con sus estructuras y sus aparatos… Confían en que los mecanismos de participación con los que se han dotado supongan un freno ante un posible ‘desembarco’ de votante procedentes de los aparatos.

Y si ocurre, «será fruto de la democracia», comentan sin que se atisbe ni un ápice de afán de protagonismo. Así que, lo que suceda será en aras a la participación. Los portavoces, que no las cabezas visibles del movimiento -porque ellos también van rotando- afirman que su vocación no es enriquecerse con la política y, por lo tanto, no temen ni codician ser la cara electoral del movimiento.

Ganemos Madrid, un ADN formado por una palabra: participación ciudadana

Si algo pretende ser el ADN de Ganemos Madrid es una palabra: participación, o si lo prefieren: democracia líquida o democracia 4.0. Es decir, presentarse con un programa abierto sujeto a cambios y modificaciones sobre la marcha a golpe de referéndums y votaciones de los ciudadanos.

Ajenos a las luchas internas en los otros partidos y limitándose a lo estrictamente municipal en su definición programática, desde Ganemos Madrid, aseguran concentrarse en ganar unas elecciones que están al alcance, según las encuestas.

Ese es el Plan A, aunque si la aritmética no se lo permite, tienen claro, una vez más, que no «habrá pactos de despacho» y que serán los ciudadanos los que se pronuncien y digan con quien si o con quien no pactar. Aunque, confiesan, que a tenor de los debates en las asambleas, las opciones de pactar con el PSOE o el PP se antojan más que complicadas.

Pero eso ahora tampoco les preocupa, se centran en dibujar su programa electoral a través de la red de participación ciudadana que han tejido a modo capilar en todo Madrid. Una red que cuenta con la participación de profesionales de todos tipo, aseguran, y que está engordando también por los propios profesionales que ahora trabajan en el propio Ayuntamiento de Madrid.

Ganemos pretende llevar la participación a su máxima expresión y convertir Madrid en un auténtico concejo abierto. Frente al control férreo de los aparatos de los partidos, están convencidos de que la apuesta de Ganemos Madrid, no exenta de riesgos, ya es un éxito y supone un cambio en la linea de flotación del actual sistema electoral.