Continuan los combates pese al alto el fuego

Al menos 14 militares ucranianos han muerto y 173 han resultado heridos en nuevos enfrentamientos con los milicianos prorrusos al este de Ucrania, a pesar del alto el fuego y de la desmilitarización y desarme de la zona en las últimas 24 horas.
El Gobierno de Ucrania decidió el miércoles retirar a los militares que permanecían desplegados en Debaltseve y que llevaban días sufriendo los ataques de los separatistas prorrusos, a pesar del alto el fuego que se decretó el pasado 12 de febrero y que entró en vigor el día 15.

Petro Poroshenko declaraba ayer que la zona del este se estaba desmilitarizando y que el 80% de los militares de la zona del Debaltseve, donde estaba habiendo enfrentamientos, ya había abandonado el área con el armamento pesado y los tanques. Era su manera de lanzar un mensaje de tranquilidad a la comunidad internacional, ya que existían dudas sobre si los acuerdos alcanzados en Minsk el 12 de febrero se estaban cumpliendo.

Estas nuevas cifras de combatientes muertos y heridos demuestran que los recelos eran fundados y que la calma en Ucrania está lejos de llegar.

Según los prorrusos han matado a 3.500 soldados Ucranianos en las luchas por controlar la zona de Debaltseve, y que están dispuestos a entregar los cadáveres, pero de momento, Kiev solo se ha confirmado la muerte de 14.