Belén Esteban, de princesa a sapo

La entrada de Belén Esteban a la casa de GHVIP, creó unas expectativas que se han convertido en un velo negro que ha envuelto a la “princesita del pueblo”. Desde su entrada en la casa, ha tenido actitudes machistas, prohibiendo a los hombres que frieguen ya que eso es algo que tienen que hacer las mujeres,“No voy a dejar ni que tú ni que Kiko coja una fregona y limpie, porque aquí hay tías que lo pueden hacer. Yo soy así”.

Ha acosado a una compañera y ha hecho trampas en las nominaciones. Pero todo esto parece pasar desapercibido para la dirección del programa. Una de sus últimas artimañas tuvo lugar el domingo 8 de febrero, durante el Debate de GH VIP, vimos cómo fingía una bajada de azúcar para poder acercarse a sus compañeros y ‘cotillear’.

Tras la gala, Belén y su palmero número uno, Víctor Sandoval, se fueron a la cama pero la princesa se moría por saber de qué estaban hablando sus compañeros en el salón con las nuevas inquilinas. Y por eso irrumpió en la cocina diciendo que se encontraba mal. “Les he dicho que me había dado una bajada de azúcar pero es mentira, me encuentro perfectamente. He visto que estaban todos ahí cotilleando”.

Belén no sólo tiene sometidos a todos sus compañeros dentro de la casa, que no dudan en aplaudir y elogiar cada uno de sus movimientos. Las trampas en las nominaciones solo tuvieron como consecuencia un leve castigo para ella. En una escena que pasó desapercibida para muchos, Belén Esteban, le susurró a Ylenia y Isrrael tapándose la boca, que eligieran el teléfono rojo para que pudiese dar más votos y nominar a las personas que Belén no quiere en la casa, y a las que ella y sus súbditos han apodado como “Las chirlas”. Tras ser pilada y supuestamente castigada cruelmente, reconoció. “Yo acepto que dije que cogieran el teléfono rojo. No sé por qué lo hice, si por los nervios de la gala o por qué…pero asumo la culpa y, si hay algún castigo, quiero que recaiga sólo en Belén Esteban”.

Algo que no sorprendió a la audiencia fue la teatralidad con la que asumió la salida de su fiel amigo y aliado en la casa Víctor Sandoval. Aún no sabía todo lo que le echaría de menos a su compañero, lo que no iba a echar de menos, sea la tarea diaria del que actuó como su marido en la casa de hacerle la cama, al que ya ha encontrado sustituto, el torero.

La princesita sigue sorprendiéndonos día a día, pero puede que este jueves se acabe su reinado y los palmeros se queden aplaudiendo solos.