Una madre denuncia la absolución del hombre que abusó de su hijo

El monitor de ciclismo acusado de abusos sexuales ha sido absuelto por un error de forma. La madre de una de las víctimas se ha preguntado este martes dónde están los derechos constitucionales de los afectados después de que la Audiencia Provincial de Madrid haya decidido esta absolución, criticando que prevalezcan los derechos de “los delincuentes”.

Javier G.V., el presunto agresor fue recientemente juzgado por múltiples delitos de uso de menores para la elaboración de material pornográfico y abuso sexual, entre otras infracciones penales. Tras el juicio, los magistrados le exoneraron al decretar la nulidad de la orden de entrada y registro que permitió la obtención de pruebas, algo inadmisible para esta madre indignada.

Hasta ese preciso momento, la policía atribuía al procesado la adquisición de tres DVDs con material pedófilo. Esa imputación está penada con multa o una pena de tres meses a un año de cárcel, pero se considera jurídicamente insuficiente para proceder a una diligencia invasiva de los derechos constitucionales de las personas, como es la de la entrada y registro.

La madre de una de las víctimas recurrirá la sentencia

Alicia, que es la madre del chico, ha asegurado en declaraciones para Europa Press que le parece “indignante” la sentencia dictada por los magistrados de la Audiencia madrileña. “Sólo prevalece el derecho constitucional del acusado y el de las víctimas donde está”, se ha preguntado. “Mi hijo se lo contó a su hermano y yo rápidamente le quité de la escuela. Era una persona muy embaucadora”, ha dicho.

La madre recurrirá la sentencia, que ejerce una de las acusaciones en el procedimiento judicial, que recurra el fallo ante el Tribunal Supremo para que el procesado acabe en prisión.

El fiscal solicitaba para el acusado 89 años y dos meses de prisión por tomar fotografías de menores desnudos entre 2010 y 2012, aprovechando su condición de monitor de ciclismo.

Los niños, que tenían edades comprendidas entre los 10 y los 14 años, solían acudir a casa del acusado después de las excursiones que realizaban por la sierra de Madrid.