Podemos cosecha un éxito movilizador

 

Podemos despejó la incógnita. Y lo hizo a plena satisfacción de sus intereses en la Marcha por el Cambio. Aunque la Puerta del Sol es más una ‘ratonera’ –como decía uno de los asistentes- que una de las grandes alamedas del Santiago de Allende, donde millones de chilenos proclamaban la Unidad Popular en grandes manifestaciones, el espíritu de esa misma idea – la unidad popular para echar a la casta y recuperar la soberanía – acompañó a decenas de miles de manifestantes que salieron a apoyar el cambio que propone Pablo Iglesias, sin decir ni en qué ni mucho menos cómo.

Pero el éxito sirve para difuminar las presiones recientes y despejar una nueva etapa de su camino hacia el Palacio de la Moncloa, sin necesidad de ajustar con precisión los detalles de un programa de gobierno del que es obvio que carecen y del que por tanto aún se resisten a hablar.

 

Así lo entienden los dirigentes de Podemos

 

Al menos así lo entienden los dirigentes de Podemos tanto como los asistentes a esta insólita demostración de fuerza en una España en la que los partidos ‘convencionales’ no son capaces de realizar convocatorias de este tipo. Sin propuestas concretas, solo entonando el ya mítico ‘sí se puede’, la formación reunió a muchos antiguos votantes de la izquierda tradicional y a otros muchos, ajenos hasta ahora a la política, pero atraídos por un proyecto que tiene su sustancia fundamental en el rechazo a lo existente.

La gran manifestación, tal y como pretendían los convocantes, les devuelve el oxigeno perdido por la cadena de supuestos escándalos que afectan al núcleo fundacional de Podemos. Así lo expresó Iglesias en su alocución al término de la marcha: “vamos a ganar las elecciones al Partido Popular”, ignorando intencionadamente al partido socialista. En un mensaje cargado de los ya habituales lugares comunes sobre el protagonismo de la sociedad y la necesidad de “echar” a los políticos que han “vendido” el país, Iglesias exaltó el papel de la gente en el proceso político que ellos han abierto. No en vano, ni Errejón, ni Monedero ni el propio Iglesias, líderes de Podemos, sujetaron la pancarta que abría la manifestación cediendo ese papel a ciudadanos anónimos de su partido.

La pelota vuelve a estar en juego: Podemos la ha puesto en movimiento. El número, el perfil y la convicción de todos y cada uno de los asistentes a este momento ‘histórico’ para el partido revelación de la legislatura, obligarán a que en los cuarteles electorales de los partidos políticos profundicen en las estrategias para frenar una maquinaria movilizadora inédita hasta el momento.