El Índice de Precios de Consumo (IPC)  vuelve a caer en enero. Respecto al mes anterior, el IPC bajó un 1,7% . La tasa interanual se situa en el -1,4% (cuadro @bolsamania). Los precios de la gasolina y el gasoil, que siguen bajando, son los responsables de esta tasa. Se trata del mayor descenso de los precios desde julio de 2009.

El IPC ha encadenado su séptima tasa negativa consecutiva. A pesar de ello, el Gobierno resta importancia a este dato en lo tocante a que el país atraviese una deflación estructural y resalta que  tener un IPC negativo como consecuencia de la caída del precio del petróleo es «lo lógico» y es «muy bueno» para la economía española, pues se refleja en los precios de consumo y en la balanza de pagos.

Son declaraciones del ministro de Economía, Luis de Guindos, quien afirmó que si el origen de este descenso se debe a la evolución del mercado de carburantes, prefiere tener «un IPC del -2% a tener un IPC del -1%». Así, atribuyó el descenso de los precios, además de a la caída del crudo, a una demanda «muy deprimida» durante los siete años de crisis y a una reducción muy intensa de la inversión.

El abaratamiento de los carburantes, responsable de las caídas del IPC

El Instituto Nacional de Estadística (INE), responsable de la elaboración de los índices de precios, ha atribuido el descenso interanual del IPC en enero al abaratamiento de los precios de los carburantes. En cualquier caso, habrá que esperar al dato definitivo de inflación, que el INE publicará el próximo 13 de febrero, porque las cifras avanzadas hoy son sólo orientativas.

En tasa mensual (enero de 2015 sobre diciembre de 2014), los precios retrocedieron un 1,7%, su mayor descenso mensual de toda la serie histórica.

Por su parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se situó en enero en el -1,5%, cuatro décimas por debajo de la tasa anual registrada en diciembre. En tasa mensual, el IPCA descendió un 2,2% en el primer mes del año 2015.