Susana Díaz decide el adelanto electoral

 

Susana Díaz puede convocar elecciones el 22 de marzo, una fecha que presumiblemente va a proponer en la reunión de secretarios generales provinciales del PSOE de Andalucía que ha convocado de urgencia, según informan a Irispress fuentes del PSOE. Esta es la única fecha posible si desea desvincular las elecciones a la Junta de Andalucía de la celebración de las elecciones municipales, que serán el próximo 24 de mayo, último domingo de ese mes tal y como prevé la ley electoral.

Susana Díaz juega fuerte, no quiere convocar las elecciones andaluzas con las elecciones generales, tal y como ha sucedido en otras ocasiones, pero tampoco las desea hacer coincidir con las municipales ya que para que así fuera, tendría tiempo hasta marzo para publicar el decreto de convocatoria.

Para qué las elecciones andaluzas puedan realizarse antes de las municipales deben realizarse con dos meses de anticipación. Cómo las municipales serán, como decíamos, el 24 de mayo, la fecha límite para la celebración de las elecciones en Andalucía es el 22 de marzo, y el decreto de convocatoria debe realizarse antes del lunes 26 de enero, y el último Consejo de Gobierno hábil en el que la Presidenta puede comunicar la decisión será este martes 20 de enero. Por eso ha abierto con urgencia los procedimientos internos de su partido y se reunirá con los responsables políticos de la estructura provincial, en un almuerzo, justo antes de la reunión del gobierno de este martes

Según fuentes socialistas consultadas por Irispress Magazine, aunque algunos secretarios generales prefieren mantener el calendario electoral y finalizar la legislatura, a la mayoría le asusta la atomización de la izquierda, entre Podemos e IU, para una futura coalición de Gobierno. Susana Díaz tiene mucha fuerza en el PSOE andaluz y si este es su verdadero deseo, Susana Díaz ganará con su propuesta.

El rumor de un adelanto electoral en Andalucía suena desde hace semanas, vinculado a la falta de acuerdo sobre los presupuestos con Izquierda Unida, y las declaraciones de Susana Díaz han insistido en que  “necesitamos un gobierno fuerte y estable. Y ahora mismo no hay estabilidad. No voy a ser presidenta a cualquier precio” tal y como aseguraba en sus últimas declaraciones. Además, el intento del vicepresidente de la Junta, Diego Valderas, de IU, de viajar a los campamentos de Tinduf y  la propuesta de IU de convocar un referéndum sobre la continuidad del pacto, han sido las gotas que han colmado el vaso y aseguraba que  “antes de que una fuerza política, da igual que sea el PSOE o IU, decida sobre el futuro de Andalucía, serán los andaluces los que tengan la palabra”.

Pero no será este el principal argumento de Susana Díaz, otros pesan mucho más

En este momento, los sondeos mantienen al PSOE como primera fuerza en la región, el PP sigue hundido y Podemos no tiene todavía una estructura política suficiente en las distintas provincias andaluzas. Dar más tiempo a los adversarios les terminaría por beneficiar y siempre sería en  perjuicio del PSOE. De nuevo la líder andaluza toma la iniciativa política y deja a los demás sin capacidad de actuación.

Los asuntos judiciales de corrupción siguen su trámite. Se ha iniciado la instrucción del caso “Formación” y el caso de los “ERES”, que está en el Tribunal Supremo, si hubiera alguna imputación a los máximos responsables políticos de los gobiernos andaluces anteriores se podría producir precisamente coincidiendo con las municipales.

Además, esta “jugada” deja abierta la posibilidad de que Susana Díaz dé el “anunciado” y “esperado” salto nacional. Son muchas las voces del PSOE en los ámbitos territoriales que hablan de esta posibilidad, asustados por los previsibles malos resultados electorales, pero también recibe los “cantos de sirena” de muchos en el mundo económico y político que le piden que se haga cargo del PSOE federal ante la supuesta debilidad electoral de Pedro Sánchez. Una victoria de Díaz en Andalucía le quitaría el estigma de no haber ganado nunca un proceso electoral – interno en su partido o externo – y le dejaría expedita la posibilidad de postularse para el liderazgo de los socialistas, concurriendo a las elecciones primarias “llamada por la responsabilidad” de “salvar a su partido”.

No son ajenas a esta idea las críticas de Susana Díaz a Pedro Sánchez y mucho menos la cadena de reuniones que ha venido manteniendo con otros dirigentes territoriales del PSOE, e incluso con sus antiguos adversarios, como los que forman el eje Rubalcaba-Madina-Valenciano. Si Susana Díazda el paso, sin duda se  abriría una nueva etapa en el PSOE.