Islamización, ¿Un riesgo real en la UE?

El «riesgo de islamización de la UE y que se pudieran hacer con el poder político en Europa» se ha convertido en un falso mantra que las fuerzas políticas ultras están utilizando para alertar sentimientos en contra de la población musulmana e intentar poner freno a la inmigración. Manifestaciones como las convocadas por el movimiento Pegida en Dresde (Alemania) tras el atentado contra el Charlie Hebdo se aprovechan de falsas percepciones sociales sobre la islamización, pero no en datos objetivos.

«En la Unión Europea viven 20 millones de musulmanes, el 3,9 por ciento de la población total. Por países, Francia tiene un 8 por ciento de musulmanes, Bélgica el 6, el Reino Unido el 5, Italia el 4 y España el 2 por ciento. «Si creemos en la libertad de fronteras debemos acoger a quien venga«, concluye el periodista francés, Chéfor Rad, que el pasado martes participó en un acto en Avilés. Unos datos que reflejan que ese peligro de islamización europea no es real.

Pero la realidad confronta con la percepción social. Una encuesta realizada en octubre por el instituto británico Ipsos MORI  a ciudadanos de 14 países de la UE revela que los ciudadanos creen que  en Europa se está superpoblado de musulmanes y que a corto plazo serán la población mayoritaria; es decir que el peligro de la islamización existe. Un discurso recurrente por los partidos de corte nacionalista radical de derechas en toda Europa.

Encuesta Ispos

Así, el ciudadano medio francés cree que en su suelo habitan un 31% de practicantes de la religión de Mahoma, frente al 8% real. El desfase también es significativo en otros países como Bélgica (el porcentaje real es el 6% frente a la percepción de que habría un 29% de población musulmana); Gran Bretaña (el 5% frente al 21%); Italia (el 4% frente al 20%); España (el 2% frente al 16%); Alemania (el 6% frente al 19%).

Según Bobby Duffy, director general del instituto británico, “el verdadero peligro de estas percepciones erróneas [sobre la islamización europea] está en la forma en que reaccionan los políticos y los responsables de las políticas públicas”. Aunque los gobernantes no deberían tratar a los ciudadanos como “gente que necesita ser reeducada”, tampoco deberían responder “con políticas que simplemente refuerzan sus miedos infundados”.

Alusiones que hace el sociólogo sobre la revisión de la política en materia de inmigración que se están debatiendo en el seno de diferentes gobiernos comunitarios, como el británico, o las medidas aprobadas por el ejecutivo alemán relativas a la expulsión de inmigrantes que no cuenten con permiso de trabajo.

 

El discurso de la islamización y el auge de la extrema derecha xenófoba en Europa

 

La crisis económica y ‘el peligro yihadista‘ cuya expresión más cruenta se ha vivido esta semana pasada con los atentados terroristas en París alimentan el auge de los partidos xenófobos que ioncorporan en sus programas medidas contra la islamización europea,tal y como quedó reflejado en las recientes elecciones al Parlamento Europeo.

El Frente Nacional de Marine Le Pen fue la fuerza más votada en Francia con un 25,4% o en Austria el FPO, Partido de la Libertad, consiguió un 19,50% . También resulta significativo el avance del United Kingdom Independence Party (UKIP), que apoyado en un discurso contra la inmigración y la islamización, acaba de obtener su primer escaño en los Comunes. Fuerzas políticas que se apoyan en discursos que alertan sobre el riesgo de islamización.

 

Elecciones parlamento europeo

 

Los atentados en París o las reiteradas alertas por la ‘infliltración’ de yihadistas en el seno de la Unión Europea, ya sea por inmigrantes de segunda generación o por recién llegados alientan, asimismo, otro tipo de mensajes: «Los dirigentes europeos quieren aprovechar para suprimir el tratado de la libre circulación de todas las personas en la Unión Europea, o algunos incluso para pedir la pena de muerte. Eso no tiene ningún sentido», sentencia Rad.

Al fin y al cabo, los partidos políticos resultan muy permeables a los cambios en la opinión pública, sobre todo cuando llega el momento de decidir el voto.Las percepciones también pueden influir en las opciones políticas. Como relatan en un artículo recientemente publicado en el tabloide británico Guardian, cuanta más importancia conceda un votante a un asunto, más probable será que decida su voto en función de las propuestas que le ofrezcan los partidos.

Anmesty Internacional subraya en un estudio sobre la discriminación de la población musulmana en Europa que la solución para frenar la islamización no pasa por establecer barreras sino por favorecer la integración,  «La discriminación por motivos de religión o de creencias afecta a la población musulmana en ámbitos de la vida como la educación y el empleo, pudiendo llegar a tener un impacto negativo en sus vidas a causa del aislamiento, la exclusión y la estigmatización a la que pueden llegar a ser sometidos», auténtico caldo de cultivo para que abracen posiciones más extremistas o radicales.

 

Musulmanes en España ¿Hay riesgo de islamización?

En España residen algo más de 1.700.000 musulmanes según un estudio elaborado por la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) y el Observatorio Andalusí, a partir de datos del Padrón Municipal, de los Ministerios de Justicia, Educación y Economía y de UCIDE, con fecha de 31 de diciembre.

La mitad tienen nacionalidad marroquí, el 30%, españoles y el resto proceden fundamentalmente de países como Senegal, Argelia o Nigeria. Según ese estudio, casi 9 de cada 10 nuevos musulmanes residentes en España son españoles (más de la mitad son descendientes).

Casi un tercio de la población musulmanes vive en la provincia de Barcelona y Madrid. Por comunidades autónomas, junto a la catalana y la madrileña, Andalucía es la otra comunidad donde se concentra la mayoría de la población musulmana en nuestro país. Pero no parece, a la luz de los datos que España se encuentre en un proceso como el que señalan xenófobos y ultras.