Feliz cumpleaños, Mr. Page

Su sólo de guitarra es uno de los pocos que nos llevó de verdad a subir peldaño a peldaño una escalera al cielo,  al cielo donde las notas musicales lo envuelven todo y nos conducen a una danza mística, en comunión con algo, no sabemos qué,  que nos mueve como si estuviésemos poseídos por los duendes y hadas de algún bosque de Britania. Hay algo de mágico en Stairway to Heaven, hay algo de druida en Jimmy Page, que cumple hoy 71 años.

Desde muy pequeño trasteaba con la guitarra, ya con 13 años apareció en la televisión británica tocando “Mama Don’t Wanna Play No Skiffle No More” y “Cotton Fields”, en un programa que buscaba jóvenes talentos. Pero este niño, que se crió  en los suburbios londinenses escuchando rockabilly, tendría que crecer y pasar por varios grupos como The Yadbirds,  antes de fundar Led Zeppelin, antes de convertirse en uno de los mejores guitarristas que el mundo ha visto nacer.

Fue en 1968 cuando Page formó la banda con John Paul Jones, John Bonham y Robert Plant. Desde el principio Led Zeppelin fue algo más que una banda de rock, pues recogía influencias de todo tipo, desde el blues hasta el folk. Todas esas notas que bailaban en la cabeza de Page, todas esas letras que se le escapaban de los dedos a Plant se convertían en una especie de todo que inducía el trance, que sigue induciendo al trance, que transporta a otra dimensión musical mucho más cercana de Dios, si es que existe, como un góspel de la nueva era, si lo prefieren.

Jimmy Page hacía gala de una espiritualidad que, para qué negarlo, estaba muy de moda en los 70. Explorar el lado místico de la vida era parte de la cultura musical de esta década, ahí está también el ejemplo del Rey Lagarto, Jim Morrison. Y en una honda similar ambos músicos ofrecían, con ayuda de esa espirtualidad y de los viajes que les proporcionaban ciertos estupefacientes, un extra de sentido y profundidad a sus creaciones, nada era casual ni siquiera en su apariencia.

Tanto es así que se llegó a decir que las canciones de Led Zeppelin contenían mensajes satánicos, y es probable que con ellos se iniciara la moda de escuchar los discos al revés. Nada más lejos de la realidad, ¿Cómo puede acusarse de estar al servicio del mal algo que suena tan condenadamente bien? Pues eso, imposible.

La leyenda sobre Page y la magia negra parte del hecho de que Page poseía una librería a principios de los 70 en la que se dedicaba a vender libros relacionados con este campo, que por supuesto tuvo que cerrar cuando el grupo alcanzó la cima de la popularidad. También, de su Led Zeppelin IV, en el que aparecían cuatro símbolos representando a cada miembro de la banda; La pluma, que era sin duda el símbolo con el que se identifica a Plant y que representa al Dios egipcio Ma’at, representante de la justicia y la valentía, los tres círculos entrelazados que simbolizan a la trinidad y que se asocian con Bonham (quien por cierto murió del mismo modo que Jimmy Hendrix, ahogado con su propio vómito), la comunión entre cuerpo y alma que representa a John Paul Jones, y last but not least, ZoSo, los caracteres que simbolizan a Page y cuyo significado está aún en el aire, aunque apareció por primera vez en el Ars Magica Arteficii, un grimorio de 1557 escrito por Cardamo en el que se describe este conjunto de caracteres como símbolo de índole satánica.

Estas y muchas otras razones, probablemente disparatadas, llevaron a la Santa Inquisición de la edad moderna (la moralina y el miedo a la libertad y lo nuevo, a los movimientos pacifistas y de rebeldía contra el sistema), a etiquetar al grupo como satánico. Afortunadamente 1970 es el siglo XX y no el XVI.

Hablando de este disco, el Led Zeppelin IV, no cosechó buenas críticas. Algunos esperaban un sonido más agresivo y se encontraron con Stairway to Heaven o When the Leeve Breaks en él, por ejemplo. Quien les escribe piensa que este es uno de los mejores discos que jamás se ha editado, y no soy la única. El tiempo se ha ocupado de colocarlo en el lugar que le corresponde y a día de hoy tener un vinilo original del álbum es tener un tesoro. El solo de guitarra de Stairway to Heaven es considerado en la actualidad como el mejor solo de la historia (aunque esta humilde seguidora se queda con el de Heartbreaker) y Page ocupa el puesto número 3 en la lista de los mejores guitarristas de la historia según la revista Rolling Stone. Como diría Bernd Schuster, “No hase falta desir nada más”.

Led Zeppelin es la magia que le debemos a Jimmy Page y Robert Plant, además de a sus compañeros. Después de la separación del grupo a principios de los 80 Page continuó grabando discos en colaboración con otros artistas y en el 85 lo que quedaba del grupo se reunió para participar en el Live Aid, ese concierto del 13 de julio que se organizó con fines solidarios y que tuvo lugar en  los  estadios de Wembley (Londres)  y J.F.K (Philadelphia) y en el que contaron con Phil Collins y Tony Thompson en la batería.

Nombrado Caballero de la Orden del Imperio Británico en 1995, Page sigue haciendo apariciones estelares en eventos concretos como los Olímpicos de 2012 o la clausura de los Juegos de Pekín, en la que interpretó Whole Lotta Love con Leona Lewis. No se retire señor Page, y feliz cumpleaños.