Búsqueda de Cervantes: comienza la segunda fase

 

La segunda fase de la búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes en la cripta del Convento de las Trinitarias, en pleno Barrio de las Letras, arranca este mes de enero, como han pedido las monjas para respetar las Fiestas, según fuentes municipales.

El Ayuntamiento de Madrid financia esta segunda fase de la búsqueda de Cervantes, que se centrará en la investigación de los enterramientos en los nichos de la cripta del convento, siempre bajo criterios forenses.

El equipo de investigación que realizará los análisis antropológicos en la cripta estará formado por 22 especialistas, que trabajarán codo con codo con el historiador Fernando de Prado, el técnico experto en georradar y director de la empresa Falcon High Tech, Luis Avial, y el especialista en medicina forense de la Universidad del País Vasco y cabeza visible de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, Francisco Etxeberría.

Entre esos 22 profesionales que buscan los restos de Cervantes cabe destacar la presencia de arquitectos, ingenieros topógrafos, forenses, antropólogos forenses, antropólogos, osteoarqueólogos, expertos en identificación de ADN e incluso un miembro del Instituto de Estudios Científicos en Momias y un conservador del Museo del Traje.

En la cripta llevarán a cabo la protección del lugar, la observación in situ, la fijación en fotografía y vídeo, la recolección de las evidencias necesarias y el traslado al laboratorio con sujeción a cadena de custodia.

CARACTERÍSTICAS DE CERVANTES

 

 

Se buscarán en la cripta los restos que pudieran ligarse sin duda a Cervantes, esto es, los huesos de un varón de unos 60 años, prácticamente desdentado, con una atrofia en su mano izquierda por las heridas causadas en la batalla de Lepanto, la misma que le dejó secuelas en el pecho por impactos de arcabuz.

De no encontrarse Cervantes entre la treintena de nichos de la cripta, esta segunda fase pasaría a un ‘plan B’, que implicaría una ‘intervención quirúrgica’ en la iglesia gracias a los datos obtenidos por el georradar.