Baja el petróleo, ¿Inicio de un Nuevo Orden Internacional?

Los precios del petróleo caen un 40%, pero los consumidores apenas notan la rebaja en sus bolsillos en un 7%. Situaciones de oligopolio en el sector con prácticas abusivas para controlar los precios (efecto pluma) aparte, esta caída obedece a la crisis económica que vive Occidente y puede lastrar aún más una economía que no estimula sus mercados internos y que cada vez es más dependiente de las exportaciones. Además, esta caída de los precios amenaza con romper el ‘estatu quo’ internacional creado tras la crisis de 1974 y supondría, a la larga, una nueva ‘supremacía’ de los Estados Unidos en el mundo.

El freno en el crecimiento de Europa, EE UU y en la mayoría de los países emergentes -China sobre todo- puede lastrar aún más los problemas que ya se apuntan en las balanzas de los principales países latinoamericanos, africanos y Rusia -exportadores de materia prima pero a la vez grandes consumidores de productos occidentales-, y sumirnos en el comienzo de un nuevo ciclo de crisis económica.

dollar

Asimismo, y en paralelo, se está produciendo una revalorización del dólar frente al resto de las divisas, que lo que hace es «agravar esos efectos, pues buena parte de las deudas de los países emergentes están nominadas en la moneda norteamericana», en opinión del analista Carlos Elordi.

La bajada del crudo «no será tan favorable en aquellas economías especializadas en la producción petrolera, pudiendo llegar a ser negativo de acuerdo con su grado de dependencia y más si se añaden las consecuencias del potencial deterioro de sus condiciones de acceso al mercado financiero», apuntan desde BBVA Research.

 

La tendencia se mantendrá en 2015 y desestabilizará las economías más débiles

 

La Agencia Internacional de Energía (AIE) pronostica que a lo largo de los próximos seis meses continuarán bajando los precios del petróleo y que «el sólido aumento de la oferta de países fuera de la OPEP se encamina a agravar el exceso mundial de crudo». Aparentemente, la bajada de los precios del crudo ha sido acogida con un cierto grado de euforia en los Estados Unidos, quienes han llegado a compararlo con «una reducción de impuestos de efecto global».

Tal y como está planteada la economía global, a medio plazo puede acarrear un problema de falta de demanda de los productos que salen de las factorías de Europa y EE UU; eso sin contar con la espiral ‘deflacionista’ que se puede disparar en el viejo Continente.

Opep

Unos pronósticos en los que también coincide la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), quien ha recortado sus previsiones de consumo de crudo para 2015. El mercado está sobreabastecido, y según el ‘lobby’ petrolero, no solo la crisis, también los  nuevos modelos de producción energética como el fracking está contribuyendo a ello.

Sus informes apuntan que los países que forman parte de la organización podrán afrontar la situación, pero no así otros países productores como Venezuela, Ecuador, Irán o Rusia o Ecuador. Aún así y contra todo pronóstico, la OPEP en noviembre decidió no reducir la producción de crudo.

Una controvertida decisión y que pone de manifiesto, según se destacó en Bloomberg, que «el declive del petróleo está demostrando ser el más grave desde el colapso del sistema financiero en 2008 y amenaza con provocar el mismo impacto global que la caída de precios de hace tres décadas, que llevó a la crisis de deuda en México y a la caída de la Unión Soviética.

precios petróleo

Precios petróleo 18 diciembre 2014

Nigeria, que lucha contra la insurgencia islámica en su territorio, y Venezuela, paralizada por las fallidas medidas políticas y económicas, también se encuentran entre los mayores perdedores por esta decisión que la Organización de Países Exportadores de Petróleo».

 

La principal función del petróleo es energética, pero también es un arma geopolítica

 

La crisis ha puesto en evidencia ‘las vergüenzas económicas’ de todos los países, pero esta caída de los precios del crudo han dejado al descubierto que la economía de los países productores de petróleo está muy expuesta. Y no hay que olvidar que además de su función energética, el petróleo es también un arma geopolítica.

Los países árabes de la OPEP pueden aguantar este descenso de los precios, pero no así otros países. Carlos Elordi acusa directamente a los saudíes como principales instigadores «del descenso de precios, que, menos acuciados por el día a día del comercio de petróleo, se pueden permitir el lujo de influir a la baja sobre el mercado atendiendo a intereses estratégicos a más largo plazo».

Putin

Rusia se enfrenta a una bancarrota -el propio FMI vaticina una recesión que se prolongará hasta 2016 y se estima que las pérdidas ocasionadas superan los 100.000 millones de dólares al año-.  “Rusia parece vulnerable”, afirma Allan von Mehren, analista jefe de Danske Banke en Copenhague. “Una gran disminución en el precio del petróleo en 1997-1998 fue uno de los factores que llevó al default a Rusia en agosto de 1998″.

El presidente de Irán, Hasan Rohaní denuncia una conspiración contra el mundo islámico «la caída en los precios del crudo no es algo común y económico, no se debe sólo a una recesión global. La principal razón es una conspiración política de algunos países contra el interés de la región y el mundo islámico», se ha quejado.

Según los cálculos de Deutsche Bank recogidos por Business Insider, el Gobierno de Venezuela necesitaría que el barril de petróleo duplicara su valor a día de hoy para poder mantener sus cuentas en orden.  Este país no exporta otro producto que no sea petróleo – el 90% de sus ventas al exterior- y en ingresos fiscales, el crudo supone la mitad de los ingresos del país.

Asdrúbal Oliveros, director de la firma venezolana Ecoanalítica, destaca que de no cambiarse la tendencia, el gobierno de Maduro tendrá serios problemas para pagar el pago de bonos a los acreedores internacionales y la deuda de la estatal PDVSA.

Tres claros ‘adversarios’ políticos de los norteamericanos que difícilmente van a poder acudir a los mercados de bonos internacionales en busca de financiación -son considerados por los inversores como de alto riesgo- para mantener su nivel económico y compromiso de gasto .

La combinación de la creciente producción nacional estadounidense, la caída de los precios del petróleo de la OPEP y la producción dirigida por Estados Unidos en Ucrania, el gas podría ser la carta para doblegar a Rusia.

 

crisis petróleo

Otros desequilibrios en Latinoamérica

 

Además de Venezuela, la desestabilización económica y quien sabe si política, también afecta a otros países latinoamericanos como México, Brasil, Colombia, Argentina y Ecuador. Este último país atraviesa una situación similar a la de Venezuela ya que el 60% de sus exportaciones provienen del petróleo.

Según James McKeigue, director de LatAm Investor, el principal problema de México es que una baja persistente en los precios podría poner en riesgo los prometidos beneficios de la reforma energética que busca abrir la industria petrolera a la inversión extranjera. «El problema para México es que si los precios se mantienen bajos a largo plazo, menos inversores van a estar interesados en destinar cientos de millones de dólares a nuevos proyectos».

En Brasil, según McKeigue, «una caída persistente en los precios pondría en riesgo sus planes para explotar su reserva petrolera de los yacimientos descubiertos desde 2007 en aguas profundas». En Argentina se verían comprometidas las previsiones de crecimiento a medio plazo y en Colombia, según un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Colombia, citado por el medio local vanguardia.com, se estaría abocado a una recesión similar a la vivida en los años noventa.

 

Fracking, el otro arma energética en esta crisis

 

fracking

El crecimiento del PIB norteamericano está impulsado por el auge del fracking, ya que determinados sectores como el de producción de alimentos, industria química o metalúrgica precisan energía barata -el coste de los productos se graba en torno al 40% por el precio de la energía-. De hecho algunas empresas que se habían deslocalizado han vuelto a Estados Unidos, según apunta el Financial Times.

Los Estados Unidos han reducido sus importaciones netas de petróleo en 8,7 millones de barriles en los últimos ocho años -el equivalente a las ventas de Arabia Saudi y Nigerias juntos- y según las previsiones del Citygroup, el ‘gigante gringo’ «volverá al equilibrio en el año 2018, uno de los giros más extraordinarios de la historia económica moderna» . Es decir, se transformará en un país exportador neto de petróleo y gas en unos pocos años.

Es decir, que se puede constituir en un instrumento que en pocos años puede “transformar el panorama energético global” y por qué no el ‘stau quo’ político que ha marcado el mundo desde hace cuatro décadas.

 

Los antecedentes de la otra gran crisis energética, la subida del petróleo en 1974

 

Tras la crisis provocada por la Guerra de Vietnam, los Estados Unidos desequilibraron su balanza comercial, entró en caos el sistema monetario internacional -el dólar perdió su hegemonía al desligarse del patrón oro- y en general la economía mundial entró en una fase de falta de liquidez.

guerra Yonki Pur

Una situación mundial que se agravó por el incremento de los precios del petróleo tras la  Guerra del Yom Kippur  liderada por Israel y la caída del Sha de Irán. En ese momento, la dependencia energética del oro negro afectaba a un tercio de la economía del mundo. Los países industrializados consumían grandes cantidades de energía, pero no la producían.

En ese marco, las grandes compañías explotadoras de los yacimientos fueron nacionalizadas, tanto en Argelia, Libia o incluso Arabia Saudí. Los países árabes se movilizaban contra la expansión israelí y el 16 de octubre de 1973, los países de la OPEP subieron el precio del barril del petróleo y decidieron reducir la producción en torno al 15%. Al día siguiente, esos mismos países decidieron establecer un sistema de embargo para aquellos que parecían apoyar por completo a Israel como, por ejemplo, Estados Unidos y Holanda.

Comenzó un proceso alcista de los precios del petróleo pasando de los 3 dólares por barril de los setenta a los 34 dólares en 1981. La economía del planeta se vio obligada a remodelarse y a aumentar la dependencia de los países industrializados de los países productores. La factura había pasado del 1,5% del PIB a casi el 5% en los países ‘motores del crecimiento económico’. La inflación tenía dos dígitos y el mundo entró en crisis.

reunion Opep

Era preciso establecer las bases de un ‘Nuevo Orden Económico Internacional’ y en el terreno político, a la división en dos bloques se añadieron dos nuevos elementos: el Diálogo Norte Sur y el Movimiento de los No Alineados. La izquierda avanza en determinados países latinoamericanos y los Estados Unidos se tienen que emplear a fondo para controlar ‘su patio trasero’. La hegemonía soviética también se vio afectada.

Las consecuencias de la crisis que se avanza apuntan, en esta ocasión, al afianzamiento de los Estados Unidos como potencia única y hegemónica en el planeta.