“No son muertes, son asesinatos”: encierro de enfermos Hepatitis C

Al grito de “No son muertes, son asesinatos” el colectivo de afectados por la Hepatitis C comienza el encierro indefinido en el hospital 12 de Octubre de Madrid reclamando la administración de fármacos de última generación para todos los afectados por cirrosis.

“No nos vamos a marchar de este hospital hasta que den la medicación a los enfermos más graves. No nos vamos a marchar del hospital hasta que no haya un presupuesto extraordinario para tratar la hepatitis C”, ha remarcado Mario Cortés, presidente de la plataforma de afectados por la Hepatitis C quien ha recordado que en Francia se han presupuestado 750 millones de euros sin techo de gasto para estos enfermos.

Un pulso en firme, según sus convocantes, para que el Ministerio de Sanidad cambie el criterio seguido hasta el momento con estos enfermos. “Estamos aquí luchando por nuestras vidas. Esta lucha es por todos, es por la Sanidad Pública“, ha recalcado.

“El Gobierno nos está mintiendo. Nos dicen que no nos dan la medicación porque no hay dinero y es totalmente falso. No nos dan la medicación porque no hay voluntad política. Están destinando millones a rescatar bancos y autovías y a hacer obras absolutamente innecesarias”, ha lamentado Cortés. Unas palabras coreadas por el grito: “No es suna crisis, es una estafa”.

Previo al encierro, a las puertas del hospital, se ha organizado una asamblea en la que han intervenido distintas organizaciones y personas afectadas por esta enfermedad. A la asamblea también han acudido distintas formaciones políticas, entre ellas IU, Equo y Podemos.

Querella criminal de la plataforma de afectados por la Hepatitis C contra la ex ministra Mato

La plataforma ha anunciado que presentarán una querella criminal contra la ex ministra de Sanidad Ana Mato  como resposables de las muertes  que se han producido a causa del virus desde enero de 2014.

“Mato es la responsable de las 12 muertes diarias por hepatitis C, de la negación de los tratamientos y sobre todo de mentir y de jugar con la ilusión de enfermos y familiares diciendo que iban a dar los tratamientos”, ha criticado Cortés.