Ana Mato, patada hacia arriba y nuevo puesto en el Congreso

Ana Mato terminará la legislatura en su escaño como diputada y como vicepresidenta de la Comisión de Cooperación al Desarrollo. Sus nuevas funciones le supondrán un plus de mil euros al mes que añadirá a su ‘salario base’ como diputada. Su sueldo será de 4.730,91 euros al mes.

Imputada en el caso Gürtel como partícipe a título lucrativo de los negocios de su ex marido, Jesús Sepúlveda, Ana Mato se vio en la obligación de renunciar a su sillón ministerial al frente de la Sanidad, pero nunca manifestó su intención de dejar de ser aforada; es decir, de dimitir como diputada. Reapareció en el Congreso en el Pleno que se celebró la semana pasada.

La propia Mato jusitificó su dimisión porque aseguraba «no quiero, bajo ningún concepto, que mi permanencia en esta responsabilidad pueda ser utilizada para perjudicar al Gobierno de España, a su Presidente ni tampoco al Partido Popular».

Un puesto para Ana Mato que se considera oficiosamente un premio

Argumentos extraídos del código ético del PP, donde se obliga a los cargos públicos el  «comunicar» a la dirección del PP la apertura de cualquier procedimiento jurisdiccional del que puedan derivarse «indicios racionales de comisión de un delito y de poner a disposición del partido el cargo público u orgánico que desempeñe cuando el Comité Nacional de Derechos y Garantías considere que su permanencia en el mismo daña a la propia organización o a la institución pública».

Se desconoce si el citado Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP se ha pronunciado al respecto, aunque quien sí lo ha hecho ha sido el grupo parlamentario con la propuesta de nombrar a Ana Mato vicepresidenta de la Comisión de Cooperación al Desarrollo.

Las presidencias y otros puestos en las mesas de comisión son cargos institucionales que los grupos parlamentarios suelen utilizar para premiar a sus diputados ya que, entre otros asuntos, conlleva un complemento económico.