Vídeo del ‘error’ de Greenpeace en Nasca denunciado por Humana

El presidente peruano, Ollanta Humala, ha lamentado este sábado que los activistas de Greenpeace que realizaron una protesta en las emblemáticas Líneas de Nasca hayan podido abandonar el país al rechazarse la petición de prisión preventiva y ha criticado el uso de patrimonio histórico para realizar este tipo de acciones.

Humala ha asegurado simpatizar con las causas que defiende la organización ecologista, aunque ha criticado el uso de del patrimonio cultural e histórico a la hora de realizar protestas, considerando que a estos activistas “no les interesa ni el patrimonio ni las leyes”.

El mandatario ha lamentado que la justicia del país haya rechazado la solicitud de prisión preventiva y prohibición de salida del país contra los ecologistas que a principios de esta semana entraron en las históricas Líneas de Nasca para desplegar una pancarta de gran tamaño para enviar un mensaje en contra del cambio climático y alertar a los líderes mundiales con motivo de la Cumbre del Clima.

“Lamento que otros poderes del estado no le den el peso que corresponde a nuestro patrimonio cultural, nuestro patrimonio histórico. Porque muchas veces no estamos midiendo el mensaje que estamos dando al mundo”, ha afirmado Humala, según ha informado el diario ‘El Comercio’.

 TILDA DE “FULANOS” A LOS ACTIVISTAS DE GREENPEACE

“Es lamentable que no nos hayan permitido tomar acciones de restricción de salida del país a estos fulanos, muchos de ellos ya se retiraron del país”, ha lamentado el presidente peruano. “Ahora hay simplemente que pasar la voz, alterar al mundo”, ha subrayado.

“Que cuiden el Taj Mahal, las pirámides en Egipto, porque estamos todos ante la amenaza de Greenpeace de zurrarse sobre cualquier patrimonio histórico del a humanidad”, ha criticado Humala. Las Líneas de Nasca fueron declaradas patrimonio mundial por la UNESCO en 1994.

DISCULPAS E INVESTIGACIÓN INDEPENDIENTE

Greenpeace ha pedido disculpas esta semana por la realización de esta protesta, reconociendo que “en lugar de transmitir un mensaje” en contra del cambio climático a la comunidad internacional, su acción “ha tenido un efecto muy distinto, siendo concebida como irrespetuosa y poco empática”.

La organización ha apoyado la realización de una investigación independiente que dirima las consecuencias de la protesta, siempre que sea “independiente” y ante la cual se comprometió a colaborar. La ONG ha defendido que no dañó las líneas al colocar paños amarillos en el suelo, lejos de las figuras.