Portugal: un sistema viciado por la corrupción

 

Algunos de los hechos y casos de corrupción más recientes en la historia democrática de Portugal que afectan al conjunto de los políticos y de sus partidos.

Operación Marqués

El pasado mes, José Sócrates, el carismático ex primer ministro socialista de Portugal, fue detenido en el aeropuerto de Lisboa según llegaba de un vuelo procedente de Paris. La detención se produjo por considerarlo sospechoso de delitos de corrupción, blanqueo de capitales y fraude fiscal. El juez lo mantiene en prisión preventiva para proteger las investigaciones. Se detuvo también a su chofer, a un empresario y amigo del político, Carlos Santos Silva, y a un abogado que quedó en libertad condicional.

Sócrates llevaba un tiempo alejado de la política de Portugal después de perder las elecciones tras el traumático rescate financiero, y se fue a vivir a Paris para estudiar Filosofía Política. Frente a las primeras informaciones sobre su vida de lujo, Sócrates aseguraba que todo era falso, que vivía de alquiler, que no tenía cuentas ocultas ni en paraísos fiscales y que había pedido un crédito para sufragarse su nueva vida en Paris. Pero las investigaciones de la llamada Operación Marqués demostraba otra cosa, la Caixa Geral de Depósitos de Portugal, notificó la existencia de movimientos bancarios sospechosos y se supo que su residencia en Paris era una compra por 2,8 millones de euros. Las llamadas interceptadas a su chofer y persona de confianza eran elocuentes y se descubrió la existencia de una cuenta en Suiza de 20 millones de euros cuyos fondos se iban transfiriendo a Portugal mediante un esquema fraudulento. El chofer era el enlace para llevar dinero a Paris.

Como es costumbre en políticos europeos, Sócrates utilizó la puerta giratoria y se convirtió en consultor de la farmacéutica Octapharma, ésta le pagaba un sueldo de12.000 euros mensuales, pero recibía un segundo sueldo y este provenía de una cuenta “offshore” a nombre del empresario Carlos Santos Silva, titular de todos los bienes de Sócrates.

Cara Oculta

El mandato del socialista José Sócrates empezó ya con un escándalo que afectaba a varias empresas públicas y directivos vinculados al Partido Socialista de Portugal. El mismo día en el que se presentaba el programa de gobierno en la Asamblea portuguesa, el ministro de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos, tenía que anunciar una auditoría a todas las empresas estatales que estaban presuntamente implicadas en una red de tráfico de influencias y sobornos. Uno de los principales sospechosos de la trama era Armando Vara, vicepresidente del Millennium BCP, primer banco privado del país y participado en un 4,75% por el Banco Sabadell. Vara, amigo intimo de Sócrates, procedía del Partido Socialista de Portugal, y antes de su entrada en el banco estuvo envuelto en un asunto turbio, ya que creó una fundación privada con fondos públicos cuando ocupaba la cartera de Deportes en el gobierno del anterior exprimer ministro socialista, Antonio Guterres. El Presidente de la República de Portugal, Jorge Sampaio, presionó para su destitución. El proceso fue archivado.

El proceso Cara Oculta se investigó durante meses por agentes de la Unidad de Prevención y Apoyo Tecnológico de la Policía Judicial de Portugal que siguieron los pasos de un empresario de Aveiro, Manuel Godinho y del propio Armando Vara, se interceptaron conversaciones telefónicas y correos electrónicos, se grabaron reuniones y almuerzos, se detectaron entregas de dinero, y se identificaron cuentas bancarias. La investigación permitió descubrir un esquema para beneficiarse en las licitaciones de grandes empresas de la órbita del Estado para la recogida y tratamiento de residuos industriales. Otros integrantes de la trama eran José Penedos, presidente de Red Eléctrica Nacional (REN) y ex secretario de Estado de Defensa y Energía; su hijo Paulo Penedos, abogado de la empresa SCI-Sociedad Comercial e Industrial de Metalomecânica; Domingos Paiva Nunes, administrador de la división inmobiliaria de la compañía eléctrica EDP; António Paulo Costa, director de relaciones institucionales de la petrolera GALP; José Contradanças, administrador de Industria de Desmilitarización y Defensa (IDD) y ex administrador del puerto de Sines, y varios funcionarios de REFER (Red Ferroviaria Nacional).

La compra de dos submarinos para Portugal

En 2009 la prensa portuguesa informaba que la justicia había registrado varios bufetes de abogados que habían participado en las negociaciones que precedieron a la comprar de dos submarinos U-214 en busca de los 34 millones en comisiones. El procurador general de la República de Portugal en un comunicado informaba: “Diez personas investigadas han sido inculpadas por un crimen de estafa agravada y un crimen de falsificación”. La investigación constató hasta una docena de contratos de intermediación y consultoría sospechosos; se acusó a 10 personas, 7 portugueses y 3 alemanes, dos de ellos ejecutivos de la compañía alemana MAN Ferrostaal, de defraudar 34 millones de euros.

La compra de los dos submarinos se realizó en 2004 al consorcio Alemán German Submarine Consortiumpor 1.000 millones de euros y tenía como contrapartida inversiones en Portugal. No hubo tal contrapartida.

Era primer ministro de Portugal, José Manuel Durão Barroso, el hasta hace poco presidente de la Comisión Europea, y se anunciaban repercusiones políticas ya que el asunto parecía vinculado a la financiación ilegal del partido Centro democrático y Social (CDS), cuyo presidente, Paulo Portas, era entonces ministro de Defensa en el seno de un gobierno de coalición dirigido por José Manuel Durao Barroso

Finalmente, el Tribunal de Lisboa los absolvió

El asunto volvió a la opinión pública por dos motivos. Por una parte, la condena de la justicia alemana de los implicados; a finales de 2011 un tribunal de Munich condenó por corrupción a los directivos de MAN Ferrostaal implicados en la venta de los submarinos a Portugal y Grecia. Por otra parte, la vinculación de Escom al Grupo Espíritu Santo, ya que Escom asesoraba en la venta y el Espírito Santo Investment Bank (BESI) realizaba las transacciones del Estado portugués en un claro conflicto de intereses.

 

Otros casos:

 

Operación Monte Blanco

Que acabó con la detención de Ricardo Salgado, el que fuera presidente del Banco Espíritu Santo, BES. La investigación se abría en 2011 por sospechas de la existencia de una red de blanqueo de capitales entre Portugal y Suiza. Salgado declaró en 2012 y todo quedó en nada, ya que no existían fundamentos suficientes según se exponía en un comunicado de la Fiscalía. Finalmente este año, cayó un intocable, perteneciente a la todopoderosa e influyente familia propietaria del Banco.

Banco BNP

En 2010 se descubrió en sus cuentas un agujero de 7.000 millones de euros. El Banco había sido nacionalizado en 2008 y se le habían inyectado 600 millones de euros públicos, para ser finalmente vendido por tan sólo 40 millones. El dinero perdido se distrajo en empresas creadas para ello. Estaban implicados el presidente Oliveira e Costa por varios delitos de fraude fiscal y evasión de capitales, pero el asunto llegaba al presidente de la República, Cavaco Silva, y a exmiembros del Ejecutivo, entre ellos José Oliveira y Costa (exsecretario de Estado), Días Oureiro (exministro de Asuntos Parlamentarios y de Administración Interna), y Miguel Cadilhe (exministro de Finanzas).

Visados de Oro

11 personas fueron detenidas, entre ellos altos cargos de la administración: el presidente del Instituto de Registros y Notariado, Antonio Figueiredo, la secretaria general del Ministerio de Justicia, María Antonia Anes (mujer de Figueiredo) y el director nacional del Servicio de Extranjeros y Fronteras (SEF), Manuel Jarmela Palos, como acusados de corrupción, tráfico de influencias, malversación  y blanqueo de capitales relacionados con la atribución de visados.

La fórmula fue creada en 2012 para atraer inversiones y capitales extranjeros. El programa estaba pensado para la emisión de autorizaciones de residencia en Portugal para inversionistas por un periodo superior a 5 años, quedaba excluido el espacio Schengen. Podía ser por compra de propiedades, inversión de capitales superior a un millón de euros o a más de diez puestos de trabajo. El resultado en un año es de 1.076 millones de euros, la casi totalidad por propiedad inmobiliaria, solo 91 por transferencia de capitales y tres por creación de puestos de trabajo. El 80,5% de los inversores resultan ser chinos, seguidos de lejos por rusos y brasileños.

La operación obligó a la dimisión del ministro de Interior, que se declara inocente pero cree haber perdido autoridad política ya que tiene relación profesional con varios de los imputados y su despacho fue registrado por la Policía Judicial de Portugal por el nombramiento del oficial del Servicio de Extranjeros y Fronteras.

La inflexión en el tratamiento policial y judicial de Portugal se produce con la Operación Huracán en 2011

Hasta hace poco los escándalos de corrupción terminaban en prescripción, archivados o sus implicados absueltos y muchos se perdían dilatándose en el tiempo y todavía hoy están pendientes de resolución. Parecía que la justicia permitía que los procesos acabasen impunes. Ahora, las últimas actuaciones judiciales tienen una dimensión distinta, la inflexión se produce en la Operación Huracán, cuando se implicó a 460 personas, empresarios y financieros,  que creaban y controlaban empresas con sede en paraísos fiscales que emitían facturas por transacciones ficticias, permitiendo a las empresas escapar a Hacienda y que cobraban comisiones que iban del 6% al 12% del fraude.

La investigación criminal fue más personalizada, y se utilizó la técnica del arrastre que permitió seguir asuntos colaterales. Además, durante el procedimiento se consiguió recaudar 160 millones defraudados por los acusados, llegaron a juicio 14 de ellos.

 

No sólo la política, también el fútbol de Potugal: Operación Silbato Dorado

 

Era el momento de la Eurocopa que se celebraba en 2004 en Portugal, implicados el presidente del Oporto, Pinto da Costa, y otros importantes dirigentes del fútbol portugués, entre ellos Valentim Loureiro, presidente de la Liga Portuguesa de Fútbol Profesional. La causa: la compra de árbitros a cambio de prostitutas y otros regalos.  En 2008, Loureiro fue declarado culpable de abuso de poder aunque no de corrupción  y se le impuso una condena de tres años y dos meses de cárcel.

 

Asociación Transparencia e Integridad

 

Para Paulo Morais, vicepresidente de la Asociación Transparencia e Integridad y exvicepresidente de la Cámara Municipal de Oporto, y una de las caras portuguesas más conocidas en la lucha contra la corrupción, “la promiscuidad entre los negocios y la política es absoluta”. Aseguraba que “en el Parlamento portugués cerca de seis decenas de parlamentarios son simultáneamente administradores, consultores, directores, abogados, etc., de empresas que tienen grandes negocios con el Estado. Eso quiere decir que por la mañana trabajan para el Estado y por la tarde fiscalizan según sus propios intereses y negocios.” Y todos los partidos están involucrados, el Partido Socialdemócrata de Portugal, el Partido Socialista de Portugal, el Centro Democrático Social-Partido Popular, el Partido Comunista Portugués, el Bloque de Izquierda y el Partido Ecologista/ Verdes. Aunque destacaba que los mayoritarios son los más corruptos, pero denuncia que ninguno combate en serio la corrupción.

Hacía una división de los políticos en tres grupos: los corruptos entre el 10 y el 15 %, los cómplices, “la gran mayoría”, y los combatientes, que son los menos.

Morais cree que “para que tengamos mejores políticos también debemos ser mejores ciudadanos. La corrupción se produce principalmente en las sociedades donde no existe una ética cívica sólida y generalizada. Y el desarrollo ético sólo se consigue con una fuerte concienciación de los ciudadanos.”

Las puertas giratorias

No sólo Sócrates utilizó las puertas giratorias; según algunos datos 16 de las 20 compañías que figuran en la Bolsa de Lisboa, el PSI-20, tienen ex gobernantes en sus filas.