El lunes comienza la Cumbre Iberoamericana

EP/Redacción Irispress Los líderes iberoamericanos se reunirán a partir de este lunes en la ciudad portuaria de Veracruz (México) con el reto de concluir el proceso de refundación de su asociación que iniciaron hace dos años en la Cumbre Iberoamericana de Cádiz.

Tras 23 años reuniéndose de forma anual, ésta será la última ocasión en la que los jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, España, Portugal y Andorra se citen con esa periodicidad. Se volverán a encontrar en Colombia en 2016, pues a partir de Veracruz las Cumbres Iberoamericanas serán bienales y se alternarán con las cumbres entre la UE, América Latina y el Caribe.

La Comunidad Iberoamericana de Naciones –lanzada a iniciativa de España, con el apoyo de México, en el año 1991– quiere adaptarse así a una nueva realidad. Si en aquel entonces era el único foro que permitía reunir a los líderes de la región, hoy son numerosas las organizaciones regionales que convocan con frecuencia a los mandatarios latinoamericanos.

En las últimas ediciones, las Cumbres Iberoamericanas no han despertado el interés de hace unos años y algunas ediciones han registrado un notable número de ausencias.

En Panamá el año pasado faltó la mitad de los presidentes –entre ellos el Rey de España, convaleciente de una operación de rodilla– y la de Paraguay de 2010 también batió récord de ausencias, algunas de ellas tan significativas como la del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, acosado por la presión de los mercados sobre la deuda soberana española.

El Gobierno mexicano, como anfitrión de la cumbre de 2014, se ha volcado en la organización de la reunión, que podría convertirse en un espaldarazo internacional a Peña Nieto, cuestionado a nivel interno como consecuencia de la desaparición de 43 estudiantes en el Estado de Guerrero.

¿IRÁ RAÚL CASTRO?

La Cumbre de Veracruz ha generado expectativas respecto de una alta asistencia de líderes. En círculos diplomáticos se ha apuntado incluso la participación por vez primera en la historia del presidente cubano, Raúl Castro. Sin embargo, La Habana acoge en las mismas fechas una cumbre de países caribeños que complica el desplazamiento de Castro a México.

Son bajas confirmadas las presidentas de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y Brasil, Dilma Rousseff. A la primera sus médicos han aconsejado que limite sus viajes. La presidenta argentina se desplazará a Ecuador unos días antes para la cumbre de Unasur los días 4 y 5 de diciembre.

Rousseff, en cambio, está ocupada formando su nuevo Gobierno, según ha explicado el embajador brasileño en España, Paulo Cesar de Oliveira Campos, en una entrevista con Notimérica.

En cambio, los presidentes de Venezuela y Uruguay, Nicolás Maduro y José Mujica –ausentes en citas anteriores– sí han confirmado su asistencia a la cumbre de Veracruz, así como el presidente de Ecuador, Rafael Correa.

‘LATINOAMERICANIZAR’ LA CUMBRE IBEOROAMERICANA

En Veracruz, los líderes iberoamericanos aprobarán un nuevo reparto de cuotas a la Secretaría General Iberoamericana (Segib), el órgano con sede central en Madrid que sirve de apoyo a la organización de las cumbres y da seguimiento a los programas de cooperación que en ellas se aprueban. Desde abril pasado, la Segib la dirige la costarricente Rebeca Grynspan, que se estrenará en una cumbre.

Los países latinoamericanos aceptarán aumentar su cuota del 30 al 35 por ciento durante 2015 y 2016, para que la Península Ibérica (España, Portugal y Andorra) baje la suya del 70 al 65 por ciento. El plan es que en 2017 se vuelva a revisar el reparto de cuotas para pasar a un 60% (Península Ibérica), 40% (América Latina).

De esta manera, en el horizonte de 2018 España se ahorraría unos 400.000 euros en su cuota a la Segib, que en la actualidad asciende a unos 4 millones de euros. También está previsto que los líderes aprueben descentralizar esta organización, para que sean las oficinas regionales las que asuman parte de la carga de trabajo que se lleva en la actualidad en Madrid.

Se avanzará así en lo que la nueva segib, Rebeca Grynspan, denomina una relación “más horizontal”, “más de igual a igual” entre la Península Ibérica y América Latina, al tiempo que demuestra que todos los países latinoamericanos, en mayor o menor medida, apuestan por mantener vivo el espacio de concertación iberoamericano.

El nuevo reparto de cuotas “manda un mensaje en la buena dirección”, opina Carlos Malamud, catedrático de Historia de América de la Universidad Nacional de Eduación a Distancia (UNED) e investigador principal para América Latina del Real Instituto Elcano, para quien “si los latinoamericanos no se hacen cargo del proyecto, éste carece de sentido y futuro”.

La cumbre de Veracruz estará dedicada al tema de la Educación, la Cultura y la Innovación y aspira a lanzar varias iniciativas destinadas a facilitar la movilidad de estudiantes, profesionales e investigadores por la comunidad iberoamericana, pero también de trabajadores entre empresas.

Se lanzará también el proyecto de creación de una Tarjeta Joven Iberoamericana, que ofrecerá descuentos a los beneficiarios al estilo del Carné Joven Europeo, y se consolidará la iniciativa de establecer un Centro de Arbitraje que dé la oportunidad de resolver los diferendos mercantiles entre empresas para evitar ir a los tribunales.

Veracruz pretende innovar incluso en el propio desarrollo de los debates de la cumbre, para ganar agilidad. Así, en las sesiones plenarias de la cumbre habrá unos moderadores que centrarán el tema del debate y el resto de líderes podrá pedir la palabra para intervenir. Se pretende así huir de los discursos solemnes y pasar a un coloquio más vivo e improvisado.

Se mantiene como en los últimos años el encuentro denominado ‘retiro’, donde los presidentes pueden conversar en un formato más familiar, ya que están ellos solos, sin ministros ni asesores. La única novedad estriba en que en lugar de un almuerzo, el ‘retiro’ será un desayuno el martes.

Algunos de los líderes iberoamericanos ya se encuentran en Veracruz este domingo. Es el caso de los jefes de la delegación española, el Rey Felipe VI –quien se estrena en estas cumbres– y del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quienes participarán en el X Encuentro Empresarial Iberoamericano y el III Foro de la Comunicación que tienen lugar este domingo de forma previa a la cumbre.