El fin de Javier Rodríguez

Cesado fulminantemente. Javier Rodríguez, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, es el primer político que cae por su gestión en la crisis del ébola. Dos días después de que la OMS haya declarado oficialmente a España libre de ébola y tras unas nuevas y polémicas declaraciones suyas que no fueron del agrado de la presidencia de Madrid, el presidente de Madrid, Ignacio González, ha ejecutado una decisión que ya tenía tomada a mediados de octubre: cambiar la cabeza rectora de la Sanidad Madrileña, tal y como adelantamos en Irispress hace semanas y que ya contaba con el recambio.

Sus últimas declaraciones públicas asegurando que si no lo “si lo hubiera hecho mal, Teresa Romero no estaría hablando” han terminado por llenar el vaso. Palabras que han sido muy criticadas por la opinión pública y que no han gustado al ejecutivo madrileño.

Javier Maldonado, nuevo consejero

El nuevo consejero es Javier Maldonado, en la actualidad el número dos de Rodríguez como viceconsejero de Asistencia Sanitaria. Maldonado, médico de profesión también ha ocupado puestos de gestión médica en diferentes hospitales de la Comunidad de Madrid. Fue director médico del hospital La Paz y gerente del Ramón y Cajal.  En 1992 se incorporó al Ministerio de Sanidad y Consumo como consejero técnico de la Dirección General de Salud Pública y, posteriormente, consejero técnico para las Relaciones con la Unión Europea (1993-1996).

Javier Maldonado también ha sido asesor del Presidente Ejecutivo del Insalud (1997-2000) y jefe del Gabinete del Secretario General de Sanidad (2000-2004) en el Ministerio de Sanidad y Consumo. González, al igual que ocurrió con el antecesor de Javier Rodríguez, ha optado por un reajuste interno más que por encomendar la sanidad madrileña a una persona de fuera de la Consejería.

Javier Rodríguez, consejero efímero

Aupado a la consejería de Salud tras la dimisión de Javier Fernández Lasquetty, la primera víctima de la Marea Blanca, cuya presión resultó fundamental para frenar las iniciativas privatizadoras de los hospitales públicos madrileños, apenas habrá ocupado su cargo menos de un año.

Durante estos meses al frente de la Consejería, su gestión se ha caracterizado por el continuismo, o sea por la privatización de la gestión de las infraestructuras hospitalarias. La última, la inauguración el pasado jueves del hospital de Villalba, que sera gestionado por IDC Salud. Su otro gran reto ha sido la crisis del ébola.

Desde el comienzo contó con la oposición  de todos los colectivos que forman la Marea Blanca, cuya labor ha sido fundamental para dar a conocer todas las deficiencias, tanto en medios técnicos como de formación de profesionales, en la crisis del ébola.

1 comentario