Adiós a las flamencas y toros sobre el televisor

Adiós para siempre a las flamencas y a los toros encima del televisor. Una imagen que ha marcado -para bien y para mal- a más de una generación de españoles. Adiós a las de made in Spain, porque con la producción china nunca se sabe. Muñecas Marín, fabricante y distribuidora de figuras flamencas y taurinas para turísticas, echa el cierre al negocio.

La compañía que ha anunciado el fin de su actividad está radicada en Chiclana (Cádiz) y se acercaba al silgo (fue fundada en 1928) de existencia. Pero no ha podido con la crisis, la caída de ventas ha ido en picado, ni tampoco con la competencia asiática. En estos momentos solo contaba con cuatro trabajadores aunque en su momento de mayor apogeo llegó a fabricar hasta 350.000 muñecas al año.

Flamencas que valen un museo

Las Muñecas de Marín fueron creadas por un artista local, José Marín Verdugo y se popularizaron en la década de los sesenta y setenta. Fueron mundialmente conocidas porque ellas iban vestidas de flamencas y ellos con el traje corto. Su particularidad es que eran fabricadas y pintadas a mano, algo a todas luces antieconómico por el público al que iban dirigido (turistas).

Su producción hizo famosa a la factoria, tanto que en  Chiclana de la Frontera se erigió el Museo de Marín, dedicado a coleccionar buena parte de los trajes de las flamencas y una amplia colección de muñecas. También se ofrece detalladas explicaciones de los métodos que se emplearon en la fábrica para su creación y diseño.

Estas muñecas se exportarlo a gran parte del mundo, especialmente a países europeos como Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, etc. y obtuvieron el Primer Premio Mundial de Muñequería Artística en Cracovia (Polonia). El Gobierno de España concedió a José Marín Verdugo la Medalla al Mérito del Trabajo en el año 1976.