La lealtad de Masha

La lealtad es una característica humana, pero cada día nuestros amigos ‘los peludos’ nos muestran que ellos son unos verdaderos campeones en esta materia. Masha es un mestizo que vive en Rusia, en Novosibirsk, en Siberia.

Ayer era el amigo inseparable de su amo, hoy un amigo imprescindible en el hospital de esa ciudad rusa. Su lealtad se puso a prueba hace dos años cuando su amo tuvo que ser ingresado en ese centro hospitalario. Masha no lo quiso dejar solo y pacientemente aguardó en el recinto durante doce meses, el tiempo que permaneció ingresado hasta que falleció.

Desde entonces sigue a la espera, confiando en que juntos se irán a casa. “Está esperando a su dueño. No se va a ninguna parte. Algunas de las chicas intentaron llevárselo a casa, pero siempre se escapa. No quiere vivir en ningún otro sitio. De hecho, el viernes por la noche, alguien se lo llevó a su casa, pero se escapó y regresó aquí a las tres de la mañana”, explica una de las enfermeras.

Su lealtad le ha supuesto la amistad de gran parte del personal y pacientes, que no dudan en alimentarlo y asegurarse de que cada noche tenga un lugar caliente en el que dormir.

La leatad de Masha y Hakicho

La de Masha es una historia de lealtad que recuerda la historia de Hakicho, el Akita que pacientemente acudía a la estación a esperar la llegada de su amo. Una historia que llevó a la gran pantalla Richard Gere. Pero Siberia no es Japón ni Estados Unidos, ni las condiciones de Masha son las mismas de su alter ego Hakicho.

Lo único que tienen en común es que son historias reales de nuestro tiempo y que ambos perros, como la mayoría de los de su raza nos dan continuamente lecciones de lealtad.