Sexo «a lo Grey», indicador de buena salud mental

Seguro que en más de una ocasión has escuchado, visto o leído, que cierto tipo de prácticas sexuales son menos ‘normales’ que otras. La realidad es que en el sexo los únicos límites los ponéis tú y tu pareja. No hay prácticas sexuales pervertidas o ‘malas’, mientras las lleves a cabo en consenso y con una actitud  de respeto, sana y positiva.

Partiendo de esa base, vamos contaros que las personas que practican bondage, se entregan al sexo con la colaboración del látex, los azotes con o sin látigo y las esposas, gozan de una mejor salud mental que aquellos que no lo hacen. Por eso, cuestiona al próximo que te diga que este tipo de prácticas se restringen a los ‘pervertidos’. Y no, no lo decimos en Irispress, lo dice un estudio realizado en los Países Bajos, que se ha publicado en el prestigioso Journal of Sexual Medicine.

El estudio, basado en un cuestionario, reveló que aquellas personas que practicaban el BDSM* tenían relaciones, no sólo sexuales, también sociales de mejor calidad que aquellas que se conformaban con el sexo vainilla*. También, estas personas alcanzaron mayor puntuación en pruebas estándar de salud mental.

Resulta que los amantes del BDSM son menos neuróticos, más abiertos y tienen una mayor seguridad en sus relaciones, algo que en la era del Whatsapp y el doble check azul es de agradecer en general.

*BDSM: Bondage, dominación, sadismo y masoquismo.

*Sexo Vainilla: Sexo convencional sin látigos, ni esposas, ni fustas ni nada.