Rato, “responsable” de la emisión de las tarjetas black

Las tarjetas black de Cajamadrid se emitieron para “ocultar gastos personales” de los consejeros que las tuvieron “a los organismos auditores y reguladores”. Eso supone que tanto Rodigo Rato como Miguel Blesa, presidentes de la entidad, presuntamente cometieron un delito continuado de administración desleal. “Consintieron, aceptaron y propiciaron” el uso de las tarjetas black.  Por este motivo, la Audiencia Nacional rechaza los recursos contra las millonarias fianzas impuestas contra ellos.

Una de las razones en las que se basa el auto del tribunal para argumentar el rechazo es que el propio Rato contaba con una tarjeta, además de la black, para gastos de representación que fue autorizada en su momento por el Consejo de Administración. Y no tienen en consideración la supuesta ignorancia, ya que ellos disfrutaron de una tarjeta black.

“Si tuvieran como finalidad ese complemento retributivo -las tarjetas black deberían haber sido contabilizadas como tales, sobre la base de un acuerdo previo de los órganos directivos, lo que no ha sido así”, afirma el auto. Los cargos a estas tarjetas fueron contabilizados como “gastos de órganos de gobierno”, contemplados para “regularizaciones por fraudes, negligencias, errores internos, deficiencias de los sistemas y reclamaciones de la Oficina del Cliente”.

Tarjetas black, al margen de la legalidad

La Audiencia Nacional destaca la “responsabilidad” del expresidente de Caja Madrid y Bankia Rodrigo Rato en la “emisión” de las ‘tarjetas’ opacas que tenían los directivos de la entidad, que se situaban “al margen de cualquier atisbo de legalidad y, lo que es más importante, de espaldas a cualquier tipo de fiscalización que pudiera acreditar su adecuada utilización”.

Su destino era “la libre disposición” de los fondos por parte de sus titulares, “entregándose a modo de complemento salarial como parte de las retribuciones propias de cada usuario” y como “gastos ajenos a los gastos de representación de la entidad”, según el auto.