El teniente Segura, en arresto preventivo de 30 días

Luis Gonzalo Segura fue detenido cuando acudió a un centro militar a prestar declaración. La detención se ‘justifica’ porque aseguran que no acudió a dos citaciones anteriores para prestar declaración en expedientes abiertos contra él. El propio teniente ha comunicado a través de las redes sociales «Acabo de ingresar en el Centro Disciplinario de Colmenar para 30 días y ello es de forma preventiva, SIN SER SANCIONADO. Alegan que no he acudido a dos citaciones, cuando una de ellas estuve enfermo y remití un parte médico y la otra me la comunicaron el día anterior por correo electrónico y no la recibí hasta las 22 horas. Por tanto, nunca existe prejuicio a la justicia».

El propio militar, en cambio, cree que su detención pudiera estar provocada por el malestar de la publicación hace cinco días en su blog de un artículo titulado “Los soldados no son perros ni los tenientes coroneles, marqueses”.

La doble vara de repartir según el teniente Segura

En este post se mostraban unas fotografías de alimentos en mal estado que el teniente Segura aseguraba que correspondían al estado de las latas de comida, con moho y gusanos, que reciben los soldados en maniobras y por las que les descuentan 22€/día, además de otras raciones por las que les cobran 6€. Frente a esta situación, el teniente Segura denunciaba la “inversión” en mejoras de regadío de campos de golf de los mandos militares.

Premonitoriamente, Segura, en su artículo manfiestaba su creencia de que intentarán acallar su voz: «La situación para ellos –entiendo que para cualquiera-, es escandalosa y lo peor es que el mayor problema para la cúpula militar no es que los soldados sean tratados de forma infame e indigna, sino que se sepa públicamente. Por ello intentarán cerrar este blog sea como sea o desprestigiar al que, entrada tras entrada, informa sobre las duras condiciones de la vida militar…»

«Ha llegado el momento de terminar con las clases sociales en el Ejército porque ya no es tiempo de perros ni de marqueses, sobre todo, porque esta sociedad medieval le cuesta mucho a los ciudadanos… ¡40.000 millones de euros!», concluía el artículo el todavía teniente Segura.