Belén Martín logra el fármaco de la Hepatitis C para su marido

Belén Martín lo ha conseguido. La huelga de hambre iniciada el viernes reclamando un medicamento contra la hepatitis C para su marido acabó hoy martes con éxito. Saturnino Cobo, infectado por el virus recibirá su tratamiento a base de Sovaldi y Daclastavir, dos fármacos que resultan vitales en las últimas fases de esta enfermedad. Aún así, asegura que no abandonará la huelga hasta que no tenga “el medicamento en la mano“.

Se le había prescrito a finales del mes pasado, pero Simón no recibía el tratamiento. Según el centro médico, el Hospital Ramon y Cajal de Madrid, porque no disponía del fármaco que ha llegado hoy achacando el retraso a problemas de suministro del propio laboratorio.

Belén Martín, no obstante, se ha lamentado del retraso. En su opinión se podría haber evitado el deterioro en el hígado de su marido. Del mismo modo, Belén Martín asegura no entender que nadie, en alusiones a las autoridades sanitarias, tome medidas urgentes en torno a una enfermedad que se cobra 11 vidas al día en España, “muchas más que el ébola”.

Para Simón comienza un periodo de seis meses a base de estos fármacos -el doble del tratamiento estándar- para terminar sometiéndose a un transplante de hígado según ha informado la doctora que lo atiende a la familia. Y para Belén Martín, un proceso imparable, porque hay otros enfermos que también requieren del Sovaldi para mantener expectativas de vida.

No vamos a dejar de denunciar porque ahora viene Cristina -una paciente del Gregorio Marañón en similares condiciones a las de Simón-. Es una cadena que no va a parar”, porque hay 30.000 personas cirróticas en toda España, afirma Belén Martín.

La Plataforma de afectados por la Hepatitis C, junto a Belén Martín en su lucha

El Ministerio de Sanidad aduce que el protocolo para que estos enfermos reciban el tratamiento está establecido y sigue su procedimiento, pero la Plataforma de Afectadospor la Hepatitis C denuncia desde primeros del mes de octubre que la realidad es que a pesar de todos los compromisos, el medicamento no llega y haya que acudir a medidas extremas como las huelgas de hambre para conseguir su administración.

Los 125 millones de euros destinados por el ministerio no son suficientes, según la Plataforma, para abarcar el problema en su totalidad. El acuerdo del ministerio cifra en 25.000 euros cada tratamiento para una persona. Lo que excluye automáticamente al 98,37% de los enfermos diagnosticados, que son 300.000 en España. Lo que significa de hecho que se “excluye a alrededor de 600.000 personas que no están oficialmente diagnosticadas”, según los datos en poder de la Plataforma.