Toro Júbilo 2014: videoreportaje de la crueldad

Cuenta la leyenda que hace más de 500 años aparecieron en la plaza de Medinaceli los restos de 5 mártires en unas carretas. Desde entonces y en conmemoración de tal evento se ha venido celebrando en la villa soriana un rito que incluye el fuego, como principal elemento, pero también la vida y el sufrimiento de un animal. Es lo que se llama el Toro Júbilo. Consiste en colocarle una estructura en la cornamenta a un toro, que se unta de brea y se prende fuego para después  soltarlo en la plaza de la localidad y ser toreado por los vecinos entre varias hogueras que representan a cada santo el sábado más próximo al 13 de noviembre.

COMIENZA LA FIESTA

En la ‘fiesta’ del Toro Júbilo, al animal se le unta el cuerpo con barro en teoría para protegerle del fuego del que desesperadamente intenta zafarse como haría cualquier animal. Todos los seres vivos experimentamos una reacción de huida instintiva ante el fuego y los toros no son una excepción.

A medida que el astado se sacude y el barro protector se va desprendiendo, la piel del toro comienza a sufrir quemaduras, también le cae fuego en los ojos, además de la ansiedad que le provoca no poder huir del fuego abrasador que él mismo porta.

MEDINACELI ESTÁ CON EL TORO JÚBILO

En el consistorio de Medinaceli defienden con orgullo al toro Júbilo y apelan a lo sagrado de la tradición. Esa palabra, tradición, es la que le da sentido para ellos a la festividad. La primera cita del Toro Júbilo de Medinaceli data de 1559, un momento de la historia en la que tenían también lugar otro tipo de tradiciones y prácticas que por fortuna se erradicaron con la evolución de la sociedad. No ha ocurrido así con el Toro Júbilo, que sigue  celebrandose con el apoyo mayoritario de los habitantes del lugar, según su alcalde Felipe Utrilla, quien aseguraba a Irispress que los toros no sufren ningún daño y que al contrario que en otros festejos taurinos de índole similar, como el Toro de la Vega,  el morlaco es indultado y vuelve a la dehesa para quizá repetir participación en el festejo el año siguiente. La pregunta es ¿En qué condiciones vuelve el toro a casa?

LAS CONDICIONES EN LAS QUE QUEDAN LOS ANIMALES

Según Laura Duarte, representante de PACMA, los toros de la ‘fiesta’ del Toro Júbilo terminan la celebración en unas condiciones que hacen muy difícil que recuperen su ritmo de vida habitual. Las quemaduras, los golpes y la ansiedad provocan que en muchas ocasiones los toros fallezcan después del festejo sin necesidad de ser ajusticiados, pero es que además, según la normativa taurina de la Junta de Castilla y León, las reses utilizadas en los festejos taurinos han de ser sacrificadas , sin público, una vez terminado el festejo. Así lo recoge este documento y la mayoría de documentos homólogos en el resto de comunidades autónomas españolas con algunas excepciones como la de la Comunidad Valenciana. El sacrificio del animal se hace precisamente por “humanidad” para evitarle una vida plagada de secuelas permanentes, argumento  que viene a contradecir abiertamente a quienes defienden que el animal no sufre. ¿Por qué sacrificar a un animal si se encuentra en perfectas condiciones?

Desde PACMA han iniciado una campaña de recogida de firmas para intentar terminar con el festejo del Toro Júbilo, para el que la corporación municipal solicitó a la UNESCO que declarara de interés internacional, cosa que no  ha sucedido. Según Laura Duarte son numerosas las personas y organizaciones extranjeras que han contactado con ellos para ofrecer su colaboración y denunciar una celebración que les parece bárbara, cruel y desde luego no propia del siglo que vivimos.