Maltrato animal en España, desonhorroso liderazgo en la UE

Cada tres minutos se abandona una mascota en España. Esta cifra nos sitúa a la cabeza de los países de la Unión Europea y cuestiona el sistema de penalización establecido en nuestro ordenamiento legal hacia este tipo de conductas.

La disparidad entre las distintas multas y las responsabilidades penales a las personas que abandonan a los animales de compañía,  que hay entre las comunidades autónomas deja abierta la veda a esta practica que en Galicia está penada con multas de hasta 30.000 euros, mientras que en la comunidad de Murcia no alcanza ni los 3.000 euros. Esta variación de criterios es denunciada por la fundación LIBERA en la página change.org con la premisa de «Establezcan medidas contundentes contra el maltrato animal». Conseguir 200000 firmas es la meta que se ha propuesto alcanzar esta asociación y que ya está cerca de lograrlo.

Leonardo Anselmi, colaborador de Libera y de la Fundación Franz Weber contra el maltrato animal

Leonardo Anselmi, colaborador de Libera y de la Fundación franz weber ha contado a Irispress Magazine que las organizaciones que trabajan contra el maltrato de los animales están llevando a cabo «diversas actividades» y que pretenden «vincular iniciativas» que se rijan por una «política central» .

Todo ello con el fin de «aumentar la protección» de estos animales que siguen siendo víctimas de una actividad deplorable del ser humano, el maltrato animal.

Cientos de asociaciones luchan a diario para frenar este problema que se agravó como consecuencia de la muerte provocada de Excalibur, el perro de Teresa Romero la auxiliar de enfermería que tuvo ébola. Excalibur fue sacrificado por el miedo a que pudiera contagiar el virus del ébola por el contacto que había mantenido con su dueña, afectada por el virus que incubó durante varios días antes de ser atendida. Manifestaciones a la puerta de la urbanización donde vivían se saldaron con varios heridos por la acción de la Policía Nacional y en un esfuerzo vano, ya que fue sacrificado a pesar de la oposición de la opinión pública. una forma, terrible, del maltrato animal institucional.