Elecciones de ‘midterms’ en EEUU: lo que debes saber

Llegaron las ‘midterms’. Se trata de unas elecciones que se celebran cada dos años en las que se renueva la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. También se eligen gobernadores y distintos cargos a nivel estatal y local. Son elecciones a mitad del mandato presidencial, dos años antes de las próximas presidenciales en las que ya no será candidato el presidente Obama.

El Congreso está controlado por el partido republicano y se prevé que así seguirá siendo. El interés informativo de estas elecciones de ‘midterms’ se centra en el Senado, bajo control de los demócratas. En esta ocasión los analistas políticos estadounidenses estiman que los republicanos recortarán escaños a los demócratas, aunque no se sabe si lograrán los seis que necesitan para arrebatarles la mayoría absoluta.

¿EE.UU GIRA A LA DERECHA?

Es difícil de asegurar, pero los indicios así lo apuntan. Los dos últimos años de la gestión de Obama están pesando incluso en su propio partido, donde ni siquiera todos los candidatos han querido contar con el apoyo visible del Presidente en sus campañas. La popularidad de Barack Obama se encuentra en niveles muy bajos, en torno al 42%. A pesar de este dato, es complicado dilucidar si estas elecciones van a traducirse en un giro al conservadurismo porque por tradición los republicanos suelen votar más en las midterms que los demócratas, luego es lógico que sus candidatos obtengan un mayor número de votos.

EL PAPEL DEL TEA PARTY

Según una encuesta de GALLUP los partidarios del Tea Party están especialmente motivados para votar en estas elecciones de ‘midterms’. Aproximadamente un 73% de ellos así lo han confirmado en el sondeo. Este movimiento se mostró menos proactivo en 2012, pero los últimos acontecimientos internacionales en los que EE.UU ha tomado parte son algunos de los que más les preocupan y van a influir en su voto según la misma encuesta.

OBAMA MUY DOSIFICADO

Obama ha dosificado mucho sus comparecencias y apoyos a candidatos demócratas en esta campaña tal como recogen diarios de prestigio internacional como el USA TODAY. Mientras en Connecticut y Pennsylvania, Obama fue interrumpido con protestas por su gestión, en otros lugares como Philadelphia fue aclamado. La realidad es que en la batalla por el control del Senado, todas las reformas propuestas y no conseguidas y las decisiones acerca del Estado Islámico e Iraq, han provocado que algunos candidatos en estas elecciones de ‘midterms’ hayan decidido ir por libre desvinculando su candidatura de las políticas presidenciales. El mismo diario americano recoge declaraciones de candidatos que habiendo requerido el apoyo del presidente comprenden a los compañeros que lo han rechazado.

ESTADOS CLAVES EN LAS MIDTERMS

En esta carrera de bólidos con objetivo la conquista del Senado existen una serie de estados que parecen no haberse decidido aún. Las encuestas son ajustadas, la intención de voto no está clara. Son los estados de Alaska, Arkansas, Colorado, Georgia, Iowa, Kansas, Kentucky, Luisiana, New Hampshire y Carolina del Norte. A destacar que en siete de estos estados el voto mayoritario fue republicano en las elecciones presidenciales de 2012. Por otro lado existen agrupaciones independientes que pueden decantar la balanza de un lado o de otro en torno a esos seis escaños que podrían estar bailando.

HILLARY ESPERA TURNO

Hillary Clinton está ya de precampaña en estas elecciones de ‘midterms’. Aún no ha confirmado si se presentará en 2016 pero ha prometido un anuncio al respecto a principios de 2015, si bien los últimos gestos de Clinton, más participativa y pródiga en sus apariciones, apuntan a que así será. Los resultados de estas elecciones determinarán la estrategia a seguir por la ex secretaria de Estado. Si se cumplen las predicciones y los republicanos dominan tanto el Congreso como el Senado, la administración Obama tendría que ceder y prestarse más al diálogo y la negociación con los republicanos, lo cual puede ser un arma de doble filo para ellos mismos en 2016. Lo que pudiera ocurrir desde las elecciones de ‘midterms’ a dos años podría suponer que los demócratas se lavaran las manos en las decisiones llevadas a cabo por ambas cámaras y evitar así que se responsabilice de la gestión a la administración Obama.