Un juzgado comienza a investigar el contagio de Teresa

El juzgado de Instrucción numero 21 de Madrid investigará el contagio de Teresa. Ha admitido a trámite la denuncia presentada por 15 médicos a raiz de las medidas adoptadas por la gerencia del centro para garantizar la seguridad de los trabajadores ante un eventual contagio de ébola.

El juzgado determinará si se ha producido una violación del código penal en materia de salud y prevención de riesgos laborales. De momento, el juzgado ha dictado un auto donde exige al Hospital La Paz Carlos III toda la documentación que acredite los cursos de formación impartidos al personal del centro hospitalario, la relación de asistentes y de las personas que los impartieron. Asimismo, en el auto, el juzgado reclama a los gestores sanitarios que aporten la lista de personal, médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería… que estuvieron en contacto con el virus.

La documentación de la Fiscalía, al juzgado

En la investigación que se inicia por el juzgado por una presunta vulneración de las leyes de protección y seguridad laboral de los trabajadores también se solicita a la Inspección de Trabajo que remita todas las actas o informes en su poder que tengan relación con los hechos que han sido objeto de la denuncia y que los firmantes de la misma señalan como la comisión de delitos contra la Salud Pública y contra la seguridad de los Trabajadores.

Como por ejemplo,  la presentada para que se revisen con carácter urgente las condiciones de la esclusa del Hospital Carlos III donde se retiran los equipos de protección. Con la apertura de este sumario, la Fiscalía de Madrid, que abrió un expediente informativo deberá trasladar a este juzgado toda la información que tenga sobre este asunto.

Es el primer sumario abierto en este asunto, pero promete no ser el único. Además de las denuncias o querellas que en su momento presente Teresa Romero, el sindicato CESIF ha anunciado que que presentará una denuncia ante la Fiscalía contra la Gerencia del Hospital La Paz-Carlos III, también por vulnerar la seguridad de los trabajadores, y como, un “presunto error en la aplicación de protocolos, falta de formación y falta de medios adecuados” para atender a los pacientes.

Una denuncia que seguramente correrá mejor suerte que la presentada en el mes de julio, antes de que estallara la crisis del ébola y que fue desestimada en el juzgado. Colectivos como la Asociación de Enfermería Madrileña (AME) vienen denunciando desde antes del traslado del primer enfermo de ébola que los protocolos y la formación recibida era insuficiente.