Contagio de Teresa: Javier Limón dice con qué pudo ser

Este fragmento que reproducimos más abajo de la entrevista que publica un diario con Javier Limón, puede apuntar la más que posible causa del contagio de la auxiliar de enfermería, Teresa Romero. Causa que, en absoluto tiene que ver ni con su posible torpeza ni con una falta de cuidado con un guante, tal y como afirmó un médico que le había dicho la auxiliar de enfermería. La causa parecería estar en la falta de material adecuado, medios técnicos, formación suficiente y equipo humano adecuado por su experiencia.

Las condiciones en las que los profesionales de la sanidad ejercen su tarea no están a la altura de la responsabilidad que contraen ni de los riesgos de contagio que asumen. El cuidado de Manuel García Viejo, y la limpieza de su habitación tras su fallecimiento, nunca debió recaer en personal sin experiencia ni sin medios adecuados para hacerlo. La buena voluntad y el sentido del deber de Teresa Romero y de sus compañeros no es suficiente – aunque lo haya sido en esta ocasión – para abordar algo de tanta magnitud como el virus del ébola sin correr riesgo de contagio.

El contagio pudo venir del colchón del misionero fallecido

Recoger la habitación de un hombre fallecido devorado por el ébola, retirar el colchón, doblarlo. Una sola persona. La bomba que se encierra – tal y como viene a diecir Javier Limón – en ese objeto: todos los fluidos del fallecido concentrados en él. Y una sola persona, Teresa Romero. El contagio era mucho más que una posibilidad.

 

 

 

Pregunta:”¿Y lo del guante? ¿No le habló de maniobras complicadas?

Javier Limón: En absoluto, no. Bueno, una cosa sí me comentó, y me lo ha recordado aquí la mujer de la limpieza: es lo del colchón. Teresa me dijo que le había costado mucho doblarlo al morir el primer misionero. Estando aquí, me viene una mujer de la limpieza y me dice que vio a Tere doblando ella sola el colchón del segundo, y que la mujer se quedó asustada. Dice que pensó: “Madre mía esta mujer con el colchón”. El colchón del muerto es lo que más carga viral tiene: lleva sangre, fluidos, sudor…

Pregunta: ¿Pudo estar más tiempo del debido en la habitación la última vez?

Javier Limón: Sabía que no podía estar más de 15 o 20 minutos, pero las tenían que avisar para salir. Van con un traje muy complicado, sudan una barbaridad, no tienen noción del tiempo.”

(Recogido de la entrevista que publica el diario El Mundo con el marido de Teresa Romero, Javier Limón)

Llega la hora de las respuestas de la administración a las preguntas de los profesionales sobre el contagio, el protocolo y otras muchas y de la sociedad sobre su propia seguridad. Y llega con ella, la hora de las responsabilidades. las acusaciones vertidas contra Teresa por el contagio no se apagan con las disculpas.  Obligan ahora a un examen de lo sucedido.