La ‘Revolución de los Paraguas’, acampada permantente

Los manifestantes de Hong Kong se organizan en acampada. La Revolución de los Paraguas adquiere una dimensión distinta en la que conviven habitaciones, zonas de estudio, puntos de primeros auxilios, refrigeradores, wifi y hasta una patrulla de seguridad. Todo ello consecuencia de lo que en principio fueron barricadas para defenderse de los gases lacrimógenos. Estos hechos vienen impulsados  por la pasividad de las fuerzas de seguridad y el gran tiron de las nuevas generaciones.

Un mes hace ya desde el comienzo de la petición de los manifestantes de mayor y mejor democracia para elegir a sus dirigenetes, mientras el Partido Comunista sigue decidido a elegir los candidatos por su propia cuenta.

El artista George Wong, de 31 años, ha explicado que el nuevo campamento “es una arquitectura instantánea” y todavía están “improvisando”. “Cuando empezó a llover, alrededor de una decena de personas desplegaron un toldo sobre la zona de estudio en quince minutos”, ha comentado.

Los manifestantes han bloqueado las principales arterias en ambos lados del puerto y la Policía retira de forma esporádica las barricadas donde realizan la acampada. El campamento en Admiralty, la zona en la que se encuentran las oficinas del Gobierno, es el mejor organizado.

Organización improvisada

Los opositores que se han establecido en la acampada de esta zona aseguran que el lugar se ha desarrollado de manera orgánica, sin un organizador principal. No obstante, se han creado distintos equipos encargados de tareas como la seguridad, los cuidados médicos, el reciclaje o el trabajo artístico. Además, hay turnos de mañana, tarde y noche.

Alvin L, un entrenador de snowboard de Vancouver que creció en Hong Kong, es miembro del equipo de defensa y cuenta con walkie-talkie y un silbato. “Tenemos una línea de defensa que controla cuántos policías hay”, ha señalado.

El equipo médico, compuesto por más de 200 personas, trabaja en las cuatro estaciones principales de Admiralty. Unos 40 voluntarios se encargan de controlar la distribución y el almacenaje de papel higiénico, soluciones salinas, café o barritas de cereales, gratis para todos los residentes en esta improvisada ciudad.

El artista Wong ha detallado que reciclan cada parte de las botellas para que lo recoja el equipo de la acampada. “Nos estamos ayudando unos a otros”, ha asegurado. “Todo es por motivación propia, por ejemplo, cuando los desagües empiezan a inundarse, vamos a limpiarlo”, ha insistido.