Vía libre a la caza en Parques Nacionales

A última hora y sin tiempo de reacción, el PP presentaba una enmienda al proyecto de ley de parques nacionales en la que se daba vía libre a la caza,a las actividades turísticas o la urbanización en lugares hasta ahora prohibidas de los Parques Nacionales. Ayer, y gracias a la mayoría absoluta del PP en la cámara baja, se ha aprobado la ley a pesar de la negativa y el rechazo en bloque de todos los grupos de la oposición.

De este modo, la explotación en nuestros 15 Parques Naturales tendrá vía libre, ya que una de las 17 enmiendas presentadas por el PP, escondía una modificación de la actual ley de 2007 que afectaba al conjunto de actividades consideradas prohibidas. Dicha enmienda recoge que las administraciones públicas puedan realizar acuerdos voluntarios en los casos en los que la adecuación de los parques nacionales afecten a derechos de terceras personas. Por lo que la caza comercial seguirá en vigor y no desaparecerá en 2017 como recogía la ley anterior.

La ley también contempla que los propietarios de los terrenos que se encuentren dentro de los parques naturales podrán realizar actividades económicas y comerciales relacionadas con el turismo rural durante un tiempo limitado y no se renovarán automáticamente.

LOS GRUPOS ECOLOGISTAS RECHAZAN LA LEY

Las respuestas a esta ley no se han hecho esperar y antes de que se aprobara, las asociaciones Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF, ya denunciaron en una carta que esta ley significa el fin de la protección de los 15 enclaves y que con ella abren la puerta a la actividad económica en los parques nacionales. Asimismo, critican que la ley da garantías a los intereses particulares olvidándose de la conservación de los mismos.”Las enmiendas dan amplio margen de maniobra a los titulares de derechos particulares para que puedan practicar actividades de todo tipos en estos espacios protegidos“.

La enmienda que más les preocupa a los grupos ecologistas es la 278 ya que según recoge la carta, “ampara cualquier derecho real que pueda existir a futuro sin ningún tipo de limitación. Si mañana aparece petróleo en Doñana, se podrá explotar; y si pasado mañana un Ayuntamiento recalifica medio Picos de Europa, se podrá urbanizar.