Fernando Simón ¿De control o soplándole al oído?

Seguro que el rostro que aparece a la izquierda de la imagen les resulta familiar. Es Fernando Simón, el portavoz gubernamental recientemente nombrado para la crisis del ébola. El que hace las declaraciones es el facultativo que entre multitud de condicionales venía a contarnos que Teresa Romero le había dicho que es posible que se hubiera tocado la cara con los guantes en un descuido.

Una conversación entre médico y paciente que según la presidenta de la Asociación Madrileña de Enfermería, Victoria Trujillo, debiera haber estado protegida por el secreto profesional de confidencialidad y que nunca debería haber sido desvelada. En su opinión es una clara violación del código deontológico e incluso punible. Pero parece que eso pasó desapercibido para el portavoz gubernamental.

Fernando Simón, en su primera comparecencia como portavoz del gabinete de crisis ya dejo caer la idea de que el contagio se pudo producir por este ‘descuido’ y en cambio rehusó hacer comentarios sobre la denuncia que han hecho los profesionales del centro.de que las calzas que usaba Teresa eran permeables

Precisamente, éste del descuido ha sido uno de los argumentos que daban ‘credibilidad’ al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, para afirmar, aunque fuera de su cosecha, que se habían incumplido los protocolos de seguridad por parte de la infectada.

Unas teorías que luego fueron implementadas con presuntas ocultaciones de Teresa de su situación de trabajadora de alto riesgo y que no habría contado en el centro de atención primaria a donde acudió por indicación expresa del hospital Carlos III.