Transparencia en la red frente al apagón informativo en el Gobierno

La ley mordaza impuesta por el Gobierno a los profesionales sanitarios en relación a la crisis provocada por los infectados por Ébola en nuestro país no ha funcionado. Desde el primer minuto en que se conoció que un español resultó infectado – aunque fuera en África- la información sobre la situación real de las infraestructuras, medios materiales puestos a disposición de los trabajadores o protocolos inexistentes fue discurriendo por los canales de noticias al uso y a través de la redes sociales.

Presiones a médicos, enfermeras y personal auxiliar, amenazas con tomar represalias han sido practicas habituales según denuncian los propios profesionales. “Estamos peor que en los tiempos de Franco”, comenta a Irispress un facultativo que pide mantenerse en el anonimato por temor. Un botón de muestra de un hecho impuesta a facultativos y resto del personal: la ley del silencio.

La información, no obstante, fluye por los chats internos que mantienen abiertos los propios profesionales. Un medio por el que la mayoría de los sanitarios han ido conociendo la realidad de lo que estaba ocurriendo. Así supieron, por ejemplo, los profesionales del hospital de Alcorcón que los test de Teresa dieron positivo en Ébola. Los resultados obraban en poder de la Consejería de Sanidad desde las dos de la tarde y  no se comunicaron al centro hasta las 18 horas. Entre tanto, Teresa, aislada de manera precaria, era atendida por otros sanitarios sin conocer el riesgo de contagio al que se estaban sometiendo.

Protagonismo absoluto para las mareas ciudadanas agrupadas en distintos colectivos como PATUSALUD,  Marea Blanca y para una asociación, AME, que han recogido el testigo y han cubierto el vacío que sorprendentemente han dejado los sindicatos tradicionales en su papel de denuncia.

Fotos, vídeos y portavoces. Son las imágenes, las voces de la transparencia que se confrontado abiertamente con la opacidad del Gobierno, que además están funcionando como un instrumento de movilización ciudadana. Son las convocantes de las concentraciones de ayer frente a los centros sanitarios y de la que va a suceder dentro de unas horas, a las 18 horas frente al Carlos III