Llegan a casa de Excalibur para sacrificarlo

Excalibur, el perro de la enfermera infectada por ébola será sacrificado. Tras las manifestaciones en la puerta de la urbanización donde vivía la sanitaria, y la petición de ayuda del marido para evitar que se le sacrificara, todos los esfuerzos han sido en vano. Tras la alarma se pusieron en marcha varios mecanismos para frenar el traslado del perro. 282.578 ha sido el número exacto de firmas conseguido hasta el momento.

Un grupo de unas cincuenta personas que protestaban contra el sacrificio del perro, han intentado evitar la entrada en la urbanización, de una ambulancia que iba a recoger al can. La foto recoge el momento en el que llegan los equipos encargados de llevarse al  perro de la vivienda.

A la urbanización donde residen Teresa Romero y su marido, Javier Limón, han llegado dos ambulancias, aunque sólo una -en la que va personal vestido con trajes de protección contra enfermedades infecciosas- ha intentado acceder al recinto.

Las aproximadamente cincuenta personas que protestaban en la puerta -con gritos de “asesinos”- han intentado bloquear la entrada del vehículo sanitario a la urbanización. Los grupos a favor de los animales se congregan desde anoche en las puertas frente al garaje y con dos furgones policiales haciendo guardia frente a la comunidad.

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid decretó este martes mediante una orden judicial sacrificar al perro de la auxiliar de enfermería contagiada por ébola para evitar así posible riesgo de contagio.