Sanidad de Madrid: ¿todo estaba bajo control?

El Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodriguez, quitaba importancia a las denuncias de los sanitarios que qrticaban duramente la falta de previsión habida para atender el caso del sacerdote Miguel pajares, repatriado por el Gobierno para convalecer en España, y que falleció días después.

El personal sanitario advertía de que carecían de información y de formación adecuada para atender supuestos de ébola, y el consejero refutaba estas afirmaciones diciendo que todo estaba bajo control. De hecho, afirmaba que todos los sanitarios que habían intervenido en el caso se encontrabal bajo un protocolo de atención para controlar los posibles riesgos de infección.

La auxiliar de clínica, trabajadora de la sanidad pública madrileña, que ahora está ingresada en el hospital Carlos III, trató al padre Pajares y al padre Manuel García Viejo. Esta profesional, auxiliar de clínica en el mismo hospital en el que se encuentra ahora aislada, realiza funciones laborales de higiene en torno a los enfermos, ahora los colectivos de profesionales están denunciando que precisamente puede haber sido la falta de control de los residuos el origen de la infección, tal y como habían advertido durante el verano en los momentos previos a las repatriaciones.

Pero el consejero, antes de todo esto, se mostraba risueño, tranquilo y confiado. Hoy en Madrid, hay una alarma sanitaria.