900.000 contagiados por la hepatitis C en España

900.000 personas están infectadas por la hepatitis C en España. Se han contagiado, en la mayoría de los casos a través de la sangre, por pinchazos accidentales, transfusiones y, en el caso de la población drogodependiente,por el uso de jeringuillas que no estaban debidamente desinfectadas.

Durante años, el tratamiento de esta infección ha consistido en la administración de Interferón y Ribavirina. Pero no resultan positivos para todos los contagiados de hepatitis C. Una tercera parte de los enfermos precisan de otros fármacos y para unos 8.000, que viven la fase más aguda de la enfermedad, la solución pasa por el sofosbuvir que en su versión comercial se denomina Suvaldi.

El acuerdo firmado entre el laboratorio que lo produce y el ministerio de Sanidad, apenas llega para administrar dosis de este medicamento a unos cinco mil pacientes. Por ello, las asociaciones de enfermos de Hepatitis C reclaman más fondos para que todos los afectados puedan acceder a un fármaco del cual depende su vida.

Durante la concentración de los afectados por el virus y la Marea Blanca que tuvo lugar el viernes frente al hospital madrileño La Paz, un portavoz de la plataforma subrayó que los 125 millones de euros resultan “totalmente insuficientes. Somos 900.000 afectados por hepatitis C en España, unos 300.000 necesitarían estos nuevos tratamientos, por haber fracasado en anteriores terapias y con el presupuesto que han dado ahora van a tratar a 5.000 afectados”.

Según el acuerdo alcanzado, Sanidad pagará un máximo de 25.000 euros por paciente. Cuando se supere ese número de enfermos atendidos, el coste correrá a cargo del laboratorio. El fármaco no estará sometido a copago.

Por ello, la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C seguirán con sus reivindicaciones para que el medicamento se pueda administrar a todos los infectados. Aunque la compra del mismo supondrá una oportunidad para los 800 infectados que según la Plataforma, tienen una esperanza de vida a día de hoy muy corta y que con su administración podrían frenar el avance de la enfermedad en un 90% de los casos.