De superministro a marido de la Preysler y asesor de empresas

Su estrella fue eclipsada por los focos mediáticos de su mujer, Isabel Preysler, pero sin duda alguna, el superministro de economía y vicepresidente de los primeros gobiernos de Felipe González marcó el paso a la modernidad de España en la década de los 80.

De ascendientes republicanos,  su padre fue diputado, Miguel Boyer formó parte del puñado de socialistas que combatieron contra Franco durante la clandestinidad, aunque entonces formaba parte de las alas más radicales del PSOE. Pero sus posiciones se fueron moderando, tanto que cuando ocupó la cartera de Economía era considerado el impulsor del ala social liberal.

Su mayor preocupación, y éxito, fue el control de la inflación. Aunque sin duda, pasará a la historia por una imagen: la expropiación de Rumasa, por un decreto, el decreto Boyer que liberalizó los precisos de los alquileres y por sus broncas con el vicepresidente Alfonso Guerra en el Consejo de Ministros.

Abandonó el ministerio a mediados de los 80 y pasó a dirigir el Banco Exterior de España. Fue por ese tiempo cuando conoció a Isabel Preysler. El otrora todopoderoso paso a ser el marido de. Desde entonces pasó a un discreto segundo plano y a una actividad empresarial. Tan solo volvió a brillar fugazmente cuando fue exhibido  por Aznar como ‘una conquista’ para sus filas por el ex presidente. La guerra de Irak acabó con el romance.

Desde entonces, Boyer ha sido noticia por su delicado estado de salud.