Ébola, el virus que puso en jaque el sistema sanitario de Madrid

 

El gobierno regional obligado a reabrir el Hospital Carlos III.  Centro de referencia para el tratamiento de enfermedades emergentes y con el equipamiento y personal necesario para su tratamiento cerró sus puertas a principios de año.

Un único caso de paciente infectado por el virus del Ébola ha sido suficiente para demostrar que el desmantelamiento del Hospital Carlos III, centro de referencia en España para casos de epidemia y de enfermedades emergentes, fue una decisión errónea.

El contagio y posterior traslado a España de Miguel Pajares, misionero español contagiado por el peligroso  virus en el hospital San José de Monrovia (Liberia) provoca momentos de caos e indecisión en el seno de las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid que han culminado con la reapertura de una planta, la sexta, donde será tratado.

Fuera del Carlos III no hay medios ni equipamientos para tratar estas enfermedades

Formalmente, el enfermo debiera haber sido trasladado al Hospital La Paz, el centro que trata desde mayo los posibles casos de Ébola que se registren en Madrid, según el plan trazado tras el cese de actividad en el Carlos III.

Pero la falta de salas debidamente esterilizadas y aisladas, sistemas adecuados de ventilación o aireación que impidan el contagio, la carencia  de medios técnicos –trajes especiales – y de personal sanitario especializado en el tratamiento de este tipo de patologías han precipitado esta sonora marcha atrás del Gobierno.

Todo ello existía en una planta del Carlos III, cerrada desde principios de año cuando se comenzó su desmantelamiento por los  recortes en Sanidad y que ahora volverá a reabrir sus instalaciones para acoger a Miguel Pajares y a cuantos enfermos resulten infectados por el virus.

Una serie de problemas que ya habían sido puestos de manifiesto por el personal sanitario de Madrid y que había obtenido la callada por respuesta de los responsables políticos regionales empecinados en seguir con sus planes de privatización y cierre de hospitales en la Comunidad.

El Gobierno escucha a los facultativos de La Paz 

El día mas largo del Consejero de Sanidad comenzó cuando los facultativos del Hospital La Paz manifestaron su negativa, por falta de medios y por no poder garantizar la seguridad del resto de los pacientes y del personal, a acoger a un caso real de infectado por el Ébola.

La experiencia vivida días atrás con posibles infectados que tuvieron que convivir con otros pacientes en las salas de espera de Urgencias, ser diagnosticados en boxes comunes sin más aislamiento que unas improvisadas paredes de cartón y por médicos sin guardar las mínimas condiciones de seguridad fueron la gota que colmo el vaso. Cualquiera de estos elementos son suficientes para expandir en lugar de controlar un brote infeccioso.

Un argumento, hoy convincente, que ha provocado el cambio de parecer sobre la utilidad del Carlos III, centro que vuelve a ser, al menos por unos meses, referente en lo tocante a enfermedades infecciosas.

Los pacientes actualmente hospitalizados en este centro han tenido que ser trasladados al Hospital La Paz