Cuidado con meter el pie entre coche y andén…

La tan reiterada advertencia de “tenga cuidado para no introducir el pie entre coche y andén”, el “mind the gap” británico, tiene sus motivos. Aquí hay uno de ellos. Afortunadamente, el pasajero pudo ser liberado: los pasajeros inclinaron el vagón lo suficiente para sacarlo del apuro. Sucedió en Australia.